Análisis de teléfonos, ubicación de personas y redes de llamadas eran compartidas con integrantes del Clan del Golfo, según revelan chats encriptados expuestos por la Fiscalía en el marco de una investigación que involucra a un uniformado adscrito a la Dirección de Investigación Criminal (DIJIN). Los mensajes, conocidos durante el proceso contra alias “Medio Labio”, evidencian cómo información reservada obtenida a través de herramientas de inteligencia del Estado habría sido entregada a esa organización criminal.

De acuerdo con los registros de las conversaciones, el uniformado habría usado su posición dentro de la Policía para solicitar análisis de comunicaciones desde la Sala de Interceptaciones, una herramienta destinada a investigaciones judiciales. Sin embargo, en este caso la información obtenida no estaba orientada a un proceso oficial, sino que posteriormente era enviada a contactos vinculados con el Clan del Golfo a través de plataformas de mensajería encriptada.

Entre los datos que el funcionario compartió se encontraban diagramas de flujo de llamadas —conocidos en el ámbito investigativo como “análisis link”—, que permiten identificar con qué números se comunica una persona, la frecuencia de esas llamadas y su posible ubicación mediante las antenas de telefonía celular más cercanas. En uno de los mensajes, el uniformado aseguró haber identificado cerca de 2.000 llamadas asociadas a un número específico, además de ubicar zonas donde el teléfono se conectaba de forma recurrente, incluyendo sectores de Cali y desplazamientos frecuentes hacia Cerritos, en el Valle del Cauca.

Diagrama – Flujo de llamadas

El material presentado por la Fiscalía también evidencia que la entrega de esta información estaba acompañada de negociaciones económicas. En los chats se mencionan montos que rondaban los 60, 80 e incluso 100 millones de pesos, en conversaciones donde se discutía cuánto pagar por los “trabajos” de inteligencia. Según el contenido de los mensajes, el funcionario habría planteado inicialmente cifras cercanas a los 100 millones de pesos, mientras que desde el lado de la organización criminal se intentaba negociar valores menores, alrededor de 60 u 80 millones.

Estas conversaciones sugieren que la información reservada del aparato investigativo del Estado se habría convertido en un servicio que podía ser solicitado y pagado por integrantes de la estructura criminal. En ese contexto, el Clan del Golfo habría buscado obtener datos sensibles como ubicación de personas, contactos telefónicos o patrones de comunicación, elementos que podrían servir para ubicar objetivos o anticipar movimientos de autoridades.

Informacion suministrada por EL COLOMBIANO

La evidencia de estos chats fue presentada durante la audiencia contra alias “Medio Labio”, señalado integrante del Clan del Golfo, quien terminó con medida de aseguramiento en centro carcelario el pasado 6 de marzo, luego de que la Fiscalía expusiera las conversaciones desencriptadas como parte del material probatorio.

Hasta el momento, las autoridades buscan establecer el alcance de esta posible red de filtraciones, incluyendo si hubo más funcionarios involucrados o cuántas consultas de inteligencia se realizaron para beneficio de la organización criminal. La investigación también intenta determinar el destino final de la información entregada y si fue utilizada por el Clan del Golfo para ubicar personas o adelantar acciones dentro de su estructura ilegal.

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