

Treinta años separan dos de los terremotos más importantes registrados en el piedemonte llanero colombiano. El primero ocurrió el 19 de enero de 1995, tuvo una magnitud de 6,5, dejó seis personas fallecidas, más de 30 heridas, cerca de 1.500 damnificados, más de 1.000 réplicas y afectó gravemente municipios de