En un viaje de aproximadamente 10 días, que incluye una trayectoria alrededor de la Luna —incluso sobre su cara oculta— y a más de 400.000 kilómetros de la Tierra, cuatro astronautas, Reid Wiseman como comandante, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen de la Agencia Espacial Canadiense, harán parte de la misión Artemis II, cuyo lanzamiento está previsto no antes del 1 de abril de 2026, dando inicio a la cuenta regresiva para el regreso de humanos al entorno lunar.
La misión Artemis II, liderada por la NASA, marca un punto de inflexión en la exploración espacial, al convertirse en el primer vuelo tripulado hacia la Luna desde 1972, cuando se desarrolló la misión Apollo 17. Han pasado más de cinco décadas desde que humanos abandonaron la órbita terrestre rumbo al satélite natural, lo que posiciona este nuevo intento como un hito dentro de la carrera espacial contemporánea.
El despegue está programado desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, dentro de una ventana de lanzamiento que se extiende entre el 1 y el 6 de abril. La tripulación viajará a bordo de la nave Orion, impulsada por el cohete Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), en lo que será la primera prueba con humanos de los sistemas de soporte vital del vehículo en condiciones reales de vuelo más allá de la órbita terrestre.

A diferencia de las misiones Apolo, Artemis II no contempla un alunizaje. Su objetivo principal es orbitar la Luna, evaluar el desempeño de la nave y sus sistemas con tripulación a bordo, y recopilar información clave para futuras misiones, especialmente Artemis III, que sí proyecta el regreso de humanos a la superficie lunar. Este vuelo servirá como ensayo general para establecer una presencia sostenida en la Luna y avanzar hacia misiones de mayor alcance, como el eventual viaje a Marte.
El programa Artemis representa una inversión multimillonaria y uno de los proyectos más ambiciosos de la NASA en las últimas décadas. Su desarrollo ha implicado avances tecnológicos en navegación, soporte vital y protección térmica, elementos fundamentales para garantizar la seguridad de la tripulación en misiones de larga duración en el espacio profundo.
Sin embargo, el desafío no es menor. Artemis II será la primera vez que la nave Orion transporte humanos en este tipo de trayectoria, lo que implica riesgos asociados a la validación de sus sistemas en condiciones reales. Aun así, la misión concentra la expectativa global por el regreso del ser humano a la órbita lunar, más de 50 años después de la última vez que esto ocurrió.

