Daniel Polo habla de los bajones como si fueran parte normal del camino. Tiene 14 años, dejó el colegio durante un tiempo y hubo momentos en los que pensó en abandonar también el fútbol. Dice que a veces dudaba de sí mismo y se preguntaba si realmente tenía lugar dentro del equipo. Hoy, mientras entrena con Forza F.C. en Villanueva, entiende que el proceso no depende solo del talento, sino también de las decisiones que tome fuera de la cancha.

Forza F.C. llegó en un momento en el que su rutina estaba lejos del estudio y más cerca de la calle, los amigos y la falta de disciplina. El equipo lo vinculó después de verlo jugar en torneos barriales y desde entonces lo integró a una estructura competitiva que participa en campeonatos organizados por Difútbol en la categoría sub-15. Dentro de ese proceso, además de entrenar, Daniel tomó otra decisión, volver a estudiar.

Daniel polo en Forza F.C.

La historia comenzó en febrero, cuando el profesor Oscar córdoba lo invitó a presentarse a una convocatoria después de verlo jugar partidos de barrio. En ese momento no hacía parte de ningún proceso deportivo estable y llevaba tiempo alejado del colegio. Llegó a las pruebas sin demasiada seguridad sobre lo que podía pasar, pero consiguió quedarse dentro del grupo.

Hasta entonces, sus últimos años habían estado marcados por interrupciones constantes en los estudios. Salió del colegio cuando estaba en sexto grado y más adelante intentó retomar clases mediante un proceso de validación. Alcanzó a avanzar, pero volvió a abandonar. Cuando habla de esa etapa menciona la pereza, la calle y el tiempo que pasaba con amigos que, según dice, estaban en situaciones parecidas a la suya. También reconoce que en ese momento no valoraba el esfuerzo que hacían sus padres, María Vargas y Rafael Polo, quienes continuaban apoyándolo incluso cuando sus decisiones no eran constantes.

Daniel Polo juntos a su madre y hermana

Durante ese tiempo el fútbol seguía apareciendo, aunque de manera informal. Jugaba partidos y torneos locales mientras su rutina se alejaba cada vez más del estudio. Fue en uno de esos campeonatos donde volvió a cruzarse con la posibilidad de entrar a un club competitivo. El profesor que lo observó ya conocía parte de su situación y quiso saber si estaba dispuesto a asumir algo más serio dentro del deporte.

La llegada a Forza F.C. también implicó nuevas exigencias. Daniel cuenta que dentro del club comenzó a escuchar conversaciones sobre disciplina, esfuerzo y futuro, temas que antes no ocupaban mucho espacio en sus decisiones. Los entrenadores le insistieron en que el proceso deportivo debía ir acompañado del estudio y esa idea empezó a tomar fuerza mientras veía a sus compañeros continuar con sus clases y sostener rutinas distintas a la suya.

Daniel Polo (Blanco) en un torneo de futbolsala

Ahora planea retomar sus estudios a mitad de año mediante un proceso de validación. Dice que entendió que el fútbol no puede ser la única opción y que necesita construir otra alternativa para su futuro. Esa conclusión apareció después de uno de los momentos en los que pensó retirarse del deporte y comenzó a preguntarse qué haría si no lograba llegar al profesionalismo.

Dentro del equipo también ha tenido altibajos. Reconoce que todavía trabaja en la constancia y en la mentalidad. Asegura que el grupo y los entrenadores lo han ayudado a mantenerse enfocado y a comprender que el proceso exige paciencia.

Forza F.C. compite actualmente en torneos organizados por Difútbol, una estructura que reúne equipos de distintas regiones del país y que exige al grupo sostener entrenamientos, estudios y competencia permanente. Daniel hace parte de ese proceso mientras intenta recuperar hábitos que había dejado atrás.

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