Don Pedro Julio Guacaneme Hernández, un adulto mayor de Villanueva que durante años ha dependido de un caballo como vehículo de tracción animal para el sustento de su familia, obtuvo su licencia de conducción luego de un proceso que se extendió por cerca de cinco años. La licencia es el requisito central dentro del proyecto de sustitución del vehículo de tracción animal por un motocargo, programa que está en manos de la Alcaldía Municipal y que hoy está más cerca que nunca de hacerse realidad.
El proceso estuvo marcado por múltiples demoras administrativas, incluyendo mesas de trabajo repetidas y el traslado del proyecto de la Secretaría de Tránsito a la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Económico, lo que prolongó los trámites cerca de dos años. El último obstáculo fue una multa de tránsito del año 2009 por conducir sin licencia, que aunque ya había prescrito, seguía activa en el sistema. Tras un derecho de petición sin respuesta oportuna y la radicación de una tutela, la resolución llegó y el Secretario de Tránsito, Cristian Castro, confirmó que Don Pedro quedaba a cero deudas en el sistema.

“Me siento más tranquilo por todas las ayudas. Estuve bregando cinco años y hasta ahora se pudo hacer el proceso. Ahora solo espero que me entreguen el aparato para buscar el sustento de mi familia”, aseguro Don Pedro Julio Guacaneme.
El proceso estuvo acompañado de la concejal Angye Perilla, quien explicó que desde octubre de 2024 comenzó a gestionar solicitudes y a exigir la ejecución del proyecto. Perilla destacó que el caso de Don Pedro va más allá de un trámite, involucra bienestar animal, pues el caballo tiene aproximadamente veinte años y ya requiere ser jubilado; según la concejal también es sobre la dignidad de un adulto mayor que cuida a su esposa, Doña María; y un mensaje de fondo para la comunidad sobre el cumplimiento efectivo de las leyes.
Lo que resta del proceso queda ahora en manos de la administración municipal, que deberá ejecutar la entrega del motocargo. Don Pedro también agradeció el apoyo de la comunidad, que se movilizó para ayudarlo a cubrir los costos del trámite y el respaldo de quienes se acercaron a extenderle una mano durante el todos estos años.

