Más de 100 integrantes de organismos de socorro, Fuerza Pública y entidades de apoyo continúan atendiendo un incendio estructural que, tras más de dos horas de labores, seguía activo en un establecimiento comercial del centro de Yopal. La emergencia afecta al almacén El Imperio y ha requerido el despliegue de carros tanque, vehículos especializados y personal del Cuerpo de Bomberos, Policía Nacional, Ejército, Fuerza Aeroespacial Colombiana, Gestión del Riesgo y otras entidades de coordinación.
El balance fue entregado por el director departamental de Gestión del Riesgo, Wilson Porras, quien explicó que las labores de control se han visto dificultadas por el tipo de material almacenado en los locales comerciales afectados. Según indicó, en el lugar hay presencia de plásticos, telas y otros elementos altamente inflamables que complican la extinción de las llamas.

De acuerdo con el funcionario, el fuego ya había afectado áreas del segundo y primer piso de la edificación, alcanzando al menos dos locales comerciales. Porras destacó que las autoridades han mantenido un trabajo articulado para contener la emergencia y evitar una propagación mayor hacia otros establecimientos del sector.
La Gobernación de Casanare dispuso tres carros tanque de la Dirección Departamental de Gestión del Riesgo para apoyar las labores de extinción. Asimismo, se coordinó con ENERCA la suspensión del servicio de energía en la zona afectada, mientras continúan los trabajos liderados técnicamente por el Cuerpo de Bomberos.

Porras explicó que, aunque algunas personas han solicitado aumentar el volumen de agua o utilizar medios aéreos, estas decisiones deben evaluarse cuidadosamente debido al riesgo de colapso de la estructura. “No podemos destinar tanto volumen de agua en el sector porque eso puede hacer que la misma estructura colapse”, señaló el funcionario, quien insistió en que las acciones operativas están siendo definidas por los organismos especializados en el manejo de este tipo de emergencias.
Al cierre del reporte, las llamas continuaban activas y los organismos de emergencia mantenían el operativo en el sector comercial de la capital casanareña, mientras decenas de ciudadanos y medios de comunicación seguían de cerca la evolución de la situación.

