Tras recibir oficialmente las credenciales que lo acreditan como presidente electo de Colombia para el periodo 2026-2030, Abelardo De la Espriella pronunció este jueves su primer discurso en esa condición, durante la ceremonia realizada por el Consejo Nacional Electoral (CNE). En su intervención anunció una auditoría al Estado para establecer el alcance del deterioro institucional que, según afirmó, deja el gobierno saliente, fijó su posición frente a los grupos armados ilegales y aseguró que trabajará por recuperar la confianza de los colombianos en las instituciones.
El presidente electo afirmó que el país atraviesa un momento de profundas dificultades y sostuvo que recibirá “una nación golpeada, pero no derrotada”. También señaló que su administración conformará un gabinete integrado por personas que calificó como “intachables, capaces y comprometidas”, con el propósito de ejecutar el programa de gobierno respaldado en las urnas.

Uno de los anuncios centrales del discurso estuvo relacionado con la seguridad. De la Espriella dirigió un mensaje a los grupos armados al margen de la ley y les otorgó un plazo de un mes para organizar su sometimiento al Estado de Derecho. Agregó que, de persistir en actividades como el terrorismo, el narcotráfico, la extorsión y otras formas de violencia, enfrentarán toda la capacidad del Estado y de la Fuerza Pública. Estas afirmaciones marcan una diferencia frente a la política de “Paz Total” impulsada por el gobierno del presidente Gustavo Petro.
En materia administrativa, el mandatario electo anunció que una de sus primeras decisiones será adelantar una auditoría exhaustiva y un proceso de empalme con enfoque anticorrupción. Según explicó, el objetivo será establecer el estado en que recibe las instituciones y determinar el alcance de lo que calificó como un “saqueo” del aparato estatal, además de recuperar la credibilidad del país tanto a nivel nacional como internacional.

Durante su intervención también hizo referencia a la contienda electoral. Aunque lanzó fuertes críticas contra el gobierno saliente y aseguró que su campaña enfrentó múltiples obstáculos, afirmó que en las elecciones “no hubo vencedores ni vencidos” y aseguró que gobernará para todos los colombianos, incluyendo a quienes no respaldaron su candidatura. En ese sentido, garantizó respeto por la crítica, el disenso y el ejercicio legítimo de la oposición dentro del marco de la Constitución y la ley.
Finalmente, De la Espriella convocó a los colombianos a trabajar por la reconciliación nacional y a recuperar la confianza en las instituciones del Estado. Señaló que el país enfrentará una etapa de sacrificio y reconstrucción, pero manifestó su convicción de que Colombia podrá superar las dificultades actuales y llegar fortalecida al inicio de su nuevo gobierno, cuya posesión está prevista para el próximo 7 de agosto.

