El presidente saliente Gustavo Petro aseguró que en Cali existen “decenas de toneladas de explosivos” y advirtió sobre un presunto riesgo de acciones terroristas en la ciudad, a pocos días de la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella, programada para el próximo 7 de agosto. A través de un mensaje publicado en su cuenta de X, el mandatario afirmó que grupos vinculados al narcotráfico buscarían generar hechos de violencia durante la transición de gobierno.
Las declaraciones de Petro coincidieron con el despliegue del operativo de seguridad dispuesto para la ceremonia de posesión, que contará con más de 11.000 integrantes de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional. El evento se realizará en la Arena de la Universidad Santiago de Cali, donde las autoridades mantienen un esquema especial de vigilancia y control.

Horas después, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, confirmó que los organismos de inteligencia sí han identificado amenazas contra el acto de posesión. No obstante, evitó respaldar la cifra mencionada por Petro sobre la cantidad de explosivos y aseguró que, más allá de un número específico, la información disponible confirma la existencia de un riesgo que justificó el fortalecimiento de las medidas de seguridad.
Según explicó el funcionario, las principales amenazas detectadas corresponden a posibles atentados con explosivos, ataques mediante drones y hechos de vandalismo que podrían afectar el desarrollo del evento. Sánchez agregó que las labores de inteligencia también señalan como posibles responsables a las disidencias de alias “Mordisco” y al ELN, organizaciones que, según indicó, buscarían demostrar capacidad de afectación durante una jornada de alta visibilidad nacional.

El ministro también reconoció que durante los procesos de negociación con grupos armados se cometieron errores, entre ellos la implementación temprana de ceses al fuego, el perfil de algunos negociadores y el exceso de confianza frente a compromisos asumidos por estructuras ilegales. Aseguró que el Gobierno concentrará sus esfuerzos en garantizar que la posesión presidencial transcurra bajo estrictas condiciones de seguridad, apoyado en labores de inteligencia y en el despliegue operativo previsto para el próximo 7 de agosto.

