La atención a los agricultores y ganaderos afectados por la temporada de lluvias en Casanare continúa dependiendo, en buena medida, de la consolidación de los censos municipales. El secretario de Desarrollo Económico del departamento, Alexis Duarte, explicó que aún no se cuenta con el 100 % de la información sobre las pérdidas y que los reportes recopilados hasta ahora han sido remitidos al Ministerio de Agricultura, mientras se gestionan alternativas para apoyar la recuperación del sector agropecuario y preparar al departamento frente a los efectos del fenómeno de El Niño.
Duarte señaló que una de las dificultades ha sido realizar los censos predio a predio debido a las limitaciones de personal y logística de algunos organismos de socorro. A esto se suma, según el funcionario, la resistencia de algunos productores a entregar nuevamente información porque consideran que reportes anteriores no se han traducido en ayudas directas. Municipios como San Luis de Palenque, Trinidad, Nunchía y Paz de Ariporo declararon situaciones de emergencia o calamidad, información que también ha sido comunicada a entidades financieras con el propósito de facilitar alternativas para productores que tengan obligaciones crediticias.

En el caso de la ganadería, el secretario indicó que el Ministerio de Agricultura se comprometió con 450 toneladas de silo. Para definir los beneficiarios, se solicitó a los municipios certificar las bases de datos de pequeños ganaderos afectados. Adicionalmente, el departamento proyecta destinar alrededor de $200 millones para suplementación ganadera, mediante sales mineralizadas u otros productos, recursos que estarán focalizados en municipios afectados por la calamidad y no serán de acceso general.
La atención también busca incluir a familias que perdieron cultivos de pancoger, maíz, plátano y otras actividades productivas. Duarte aseguró que, por gestión de la Gobernación, se adelanta una solicitud ante el Programa Mundial de Alimentos con el propósito de buscar insumos y semillas que permitan apoyar la reactivación de pequeños productores. El funcionario insistió en que la consolidación de los censos resulta determinante para establecer qué sectores fueron afectados y orientar las eventuales ayudas.
Mientras continúa la atención de las consecuencias de las lluvias, la administración departamental comenzó a concentrarse en un segundo escenario relacionado con El Niño y una posible reducción de la disponibilidad de agua. Entre las medidas planteadas están los programas de abastecimiento hídrico, manejo y cosecha de agua, construcción de reservorios, capacitación a productores y alternativas de abastecimiento dentro de los predios. La Gobernación también evalúa mantener durante la temporada seca programas de suplementación para el ganado.


Duarte indicó que las acciones preventivas deben comenzar desde ahora y planteó la necesidad de que tanto la Gobernación como las alcaldías contemplen recursos para atender posibles emergencias en sus presupuestos de 2027. Además, anunció para el 21 de septiembre un conversatorio en La Salle con participación prevista del IDEAM y otras entidades, con el objetivo de analizar escenarios y alternativas frente a la temporada seca. También continúan realizándose mensualmente las mesas técnicas agroclimáticas para orientar a los diferentes sectores productivos.
El secretario advirtió que la preparación no dependerá únicamente de las instituciones y pidió a productores y propietarios rurales comenzar a administrar desde sus predios los reservorios y fuentes de agua. Según explicó, la capacidad presupuestal del Estado no permitirá atender individualmente a todos los afectados, por lo que la gestión del recurso hídrico será uno de los principales componentes de prevención frente al escenario climático previsto para los próximos meses.

