El intento de suicidio hace parte de esos fenómenos de salud pública que no siempre resultan visibles. Cada caso ocurre bajo circunstancias particulares y detrás pueden existir factores distintos que las estadísticas, por sí solas, no alcanzan a explicar. En Villanueva, los registros conocidos permiten acercarse a esa realidad. Durante 2025 fueron notificados 23 intentos de suicidio y entre enero y agosto de 2026 se han registrado otros 14 casos.
Al mirar las edades aparece una característica particular. En 2025, 19 de los 23 casos correspondieron a personas entre los 12 y 28 años. En lo corrido de 2026, 11 de los 14 notificados se encuentran entre los 10 y 29 años. Aunque existe una marcada presencia de adolescentes y adultos jóvenes, los registros de este año incluyen edades desde los 11 hasta los 70 años, mostrando que se trata de una problemática presente también en otras etapas de la vida.

La psicóloga Andrea Buritica Rodríguez explica que durante la adolescencia y los primeros años de la adultez coinciden cambios relacionados con la autonomía, el manejo de las emociones, las relaciones personales y la construcción de un proyecto de vida, mientras empiezan a tener mayor peso responsabilidades académicas, laborales, familiares y afectivas. El entorno, la calidad del acompañamiento y las redes de apoyo también entran en ese escenario, especialmente cuando una persona atraviesa situaciones que no sabe cómo manejar.
Las mujeres tienen igualmente una presencia importante dentro de los registros. Durante 2025 fueron 17 de los 23 casos, mientras que en los primeros ocho meses de 2026 son ocho de los 14 notificados. Detrás de esa diferencia pueden existir múltiples variables y no una explicación única. Buritica plantea la necesidad de observar aspectos individuales, familiares y sociales, entre ellos las relaciones afectivas, las redes de apoyo, situaciones de violencia o acoso, dificultades económicas, presión social y el entorno digital. Son factores que pueden formar parte del contexto y cuya presencia tendría que ser analizada en cada caso antes de establecer cualquier relación.

Frente a un fenómeno que involucra distintas edades y contextos, la prevención aparece como otro componente de la discusión. En Villanueva, desde la Dirección de Salud se han implementado alternativas como la Línea Amiga y los centros de escucha, espacios orientados a brindar acompañamiento y facilitar la identificación de situaciones de riesgo. Para Buritica, el desafío está también en la continuidad de estos procesos, su capacidad para llegar a quienes necesitan apoyo y el seguimiento que pueda mantenerse después de una primera atención.
Los datos conocidos corresponden a los casos que lograron ser identificados y notificados al sistema de vigilancia. No cuentan las historias particulares detrás de cada registro ni permiten reducir el fenómeno a una sola causa. Pero sí hacen visible una problemática que durante 2025 dejó 23 notificaciones en Villanueva y que, cuando todavía restan cuatro meses para terminar 2026, suma otros 14 casos.

