Más de 7.000 productos y servicios hacen parte actualmente de la oferta que Javier Arias ha construido con Innova Publicidad desde Monterrey, Casanare. La cifra incluye desde fotografías, estampados y tarjetas de presentación hasta avisos para fachadas, papelería comercial, producción audiovisual y contenidos para medios digitales. Detrás de esa variedad hay una empresa de cuatro personas que durante años ha tenido que encontrar formas de mantenerse en un mercado reducido, ampliar lo que ofrece y adaptarse a los cambios de un sector en el que, para Arias, quedarse quieto también significa perder espacio frente a la competencia.
El escenario ayuda a dimensionar ese reto. Monterrey tiene alrededor de 20.000 habitantes y, de acuerdo con Arias, otras cinco o seis empresas ofrecen servicios similares. Innova encontró parte de la respuesta fuera de ese mercado inmediato y actualmente trabaja con clientes del sur de Casanare y Yopal, mientras busca competir en precio y capacidad de respuesta con proveedores de ciudades como Bogotá. Esa diferencia puede medirse en tiempo. Arias asegura que algunos pedidos que fuera del departamento pueden tardar entre 10 y 15 días han sido resueltos por Innova en dos días o incluso de un día para otro. Para conseguirlo, cuando el volumen de trabajo lo requiere, pasa de su equipo permanente de cuatro personas a contratar temporalmente 10, 12 o 15 para responder a una entrega.

Pero competir desde Monterrey no consistió solamente en trabajar más rápido. Innova comenzó como Innova Fotografía y Publicidad y con los años fue ampliando aquello que podía resolver para sus clientes. Hoy Javier divide la empresa en cuatro áreas, fotografía, publicidad, estampados y medios digitales, y de ellas se desprende el catálogo que supera los 7.000 productos y servicios. La lógica detrás de esa amplitud está en no depender de una sola línea de negocio. Un cliente puede llegar por unas tarjetas y encontrar alternativas para su fachada, fotografía de productos, piezas impresas o contenidos digitales. Para Arias, esa diversificación ha sido una de las formas de responder a un mercado donde cada cliente cuenta y donde la competencia permanece activa.
Mantener esa oferta también ha obligado a cambiar la manera de trabajar. Arias describe el recorrido de Innova mediante etapas de aprendizaje, estabilización y, actualmente, organización. En ese proceso, actualizarse dejó de limitarse a incorporar nuevos productos. Ahora también implica responder a cambios tecnológicos que modifican la forma de diseñar, producir y relacionarse con los clientes. La inteligencia artificial es uno de ellos. Arias considera que una empresa de su sector debe incorporarla como herramienta para evitar quedarse rezagada. Al mismo tiempo, parte de las ventas ya puede desarrollarse digitalmente, desde la solicitud y personalización de un producto hasta los pagos y el envío al cliente.

Javier tampoco había proyectado inicialmente que su recorrido profesional terminaría concentrado en una empresa de estas características. Antes de Innova pasó por procesos de formación y actividades diferentes, hasta encontrar en este sector un campo en el que podía desarrollar su trabajo. Con los años, el propio nombre de la empresa adquirió para él un significado relacionado directamente con su permanencia en el mercado. Innova funciona, según explica, como un recordatorio constante de que debe actualizarse. Esa idea atraviesa buena parte de las decisiones que hoy permiten encontrar bajo una misma empresa servicios que inicialmente estaban concentrados en fotografía y publicidad.
El siguiente paso para Javier está en llevar Innova a otros municipios y, con esa expansión, abrir la posibilidad de generar nuevos empleos. Antes de hacerlo, considera necesario terminar de organizar los procesos internos y preparar la empresa para una nueva etapa de crecimiento. Pero hay una condición que, según explica, seguirá presente independientemente del lugar al que llegue la empresa, mantenerse actualizados. Para Arias, en un sector que cambia con rapidez, Innova debe continuar incorporando herramientas, ajustando sus procesos y respondiendo a nuevas formas de trabajar porque, si deja de innovar, corre el riesgo de quedarse atrás.

