Hablar de ganadería en los Llanos Orientales puede resultar cotidiano, pero convertir la genética aplicada a la producción de carne en contenido para redes sociales es mucho menos habitual. Ese es el espacio que ha venido construyendo Obeed Edilmer Carvajal Calderón, un ganadero y contador público que utiliza experiencias de campo, datos y un lenguaje sencillo para explicar procesos que normalmente se mueven en escenarios mucho más técnicos. Su contenido se concentra en cómo producir de manera más eficiente, reducir los tiempos y entender la rentabilidad que puede existir detrás de las decisiones que se toman con los animales.
Antes de comenzar a contarlo en redes, sin embargo, Obeed tuvo que convencerse de que algunos de los resultados que estaba viendo eran posibles. Uno en particular despertó su curiosidad, mientras, según su experiencia, en esta zona de la Orinoquía una novilla podía alcanzar la preñez alrededor de los 26 meses, encontró animales que, bajo un modelo de genética y manejo de ciclo corto, lo hacían desde los 12. “Para mí eso todavía es una bebé, eso no me cabe en la cabeza”, recuerda. En lugar de descartarlo, quiso entender qué había detrás y comenzó a estudiar la relación entre genética, nutrición, pastoreo y manejo.

Para entender cómo terminó convirtiendo estos temas en contenido para redes sociales hay que regresar varios años. Obeed proviene de una familia ganadera, creció entre fincas y corrales junto a su abuelo y permaneció en ese entorno hasta los 16 o 17 años. Cuando salió hacia Medellín para estudiar Contaduría Pública, lo hizo con una idea que ya estaba relacionada con el campo, regresar y utilizar esa formación para entender mejor las finanzas de la actividad ganadera. Aquella formación terminó aportándole una herramienta que hoy considera fundamental, mirar la ganadería también desde los números, los datos y la rentabilidad, combinando esa lectura con la experiencia práctica que había adquirido desde niño.
Su regreso al Llano en 2021 lo acercó nuevamente a la ganadería de carne y fue entonces cuando comenzó a profundizar en el Nelore ciclo corto, el campo específico sobre el que actualmente concentra buena parte de su trabajo. El Nelore es la raza y el ciclo corto, como él mismo aclara, es un concepto orientado a reducir los tiempos de producción mediante animales más precoces. Obeed comenzó a buscar información, revisar experiencias desarrolladas en Brasil e incluso interesarse por el portugués para comprender contenidos y conferencias. Después llevó parte de lo aprendido a la ganadería de su familia, compró un toro y junto a sus padres comenzó a aplicar el modelo a menor escala. Allí, asegura, ya han conseguido preñar novillas alrededor de los 14 meses.


Esa experiencia terminó llegando a las redes sociales. En 2024 comenzó a publicar con mayor decisión después de haber realizado anteriormente algunos videos que no difundía porque todavía buscaba la manera de explicar un tema cargado de conceptos técnicos. Encontró entonces su propio camino, mostrar experiencias reales y utilizar un lenguaje más informal para acercar la información a productores que pueden no estar familiarizados con términos como genómica, selección genética o valores genéticos. Para Obeed, el conocimiento técnico existe, pero no siempre está presentado de una forma cercana para el que denomina el “ganadero de a pie”.
En ese contacto con otros productores también aparecen ideas que ha escuchado repetirse alrededor de la actividad y que procura desmontar a partir de lo que explica y muestra. Una de ellas es que la ganadería es solamente para ricos; otra, que un pequeño productor no debería invertir en un reproductor de genética de alto valor. Obeed pone como ejemplo a quienes trabajan con 20 o 30 vientres y plantea que una inversión de este tipo debe analizarse por lo que puede aportar en las siguientes generaciones, el peso, la precocidad y el eventual valor de los terneros. Allí vuelve a aparecer la mirada del contador y del ganadero, no se trata simplemente de cuánto cuesta un animal, sino de revisar los números y establecer si esa inversión puede generar un retorno.


Su propósito lo resume en una expresión “democratizar la genética de Nelore ciclo corto”. Lo que busca con ello es que el conocimiento y las posibilidades de acceder a este tipo de genética puedan llegar también a productores pequeños, y no sean percibidos como herramientas reservadas para grandes ganaderías. Por eso asegura que su prioridad no está en alcanzar determinada cantidad de seguidores y cuenta que incluso ha realizado asesorías gratuitas. Para él, el crecimiento de sus redes debería ser una consecuencia de las experiencias y resultados que consiga compartir, y no el objetivo principal de su proyecto.
Obeed encuentra además una audiencia particular entre jóvenes que comienzan a recibir las ganaderías construidas durante años por sus padres y abuelos. Habla de productores de 25 o 30 años interesados en nuevas tecnologías y considera que esa apertura también debe llegar a la actividad ganadera. En esa transición intenta ubicarse su contenido: combinar el conocimiento construido en el campo con genética, datos y una lectura financiera de la producción, y traducir todo ello a un lenguaje que pueda entender quien está al otro lado de la pantalla.

