Un mes después del terremoto del 10 de agosto, Colombia continúa dimensionando una de las mayores emergencias sísmicas de su historia reciente. De acuerdo con el balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, con corte a la mañana del 9 de septiembre, el movimiento deja 331 personas fallecidas, 4.505 heridas y 111 desaparecidas, además de 466.709 afectados pertenecientes a 296.738 familias. La emergencia alcanzó 498 municipios de 16 departamentos, con Chocó, Valle del Cauca y Risaralda entre los territorios más golpeados.
En medio de este panorama, la respuesta humanitaria también empieza a mostrar su dimensión. El Banco de Alimentos de Bogotá informó que durante el primer mes fueron movilizadas 1.300 toneladas de ayudas hacia 45 comunidades de cinco departamentos, incluyendo mercados, alimentos, agua, elementos de aseo, colchonetas, cobijas, kits escolares y alimento para mascotas. El mayor volumen se ha dirigido al Valle del Cauca, con 768 toneladas, seguido por Risaralda con 205 y Chocó con 176 toneladas.

Los daños en las viviendas reflejan otra parte de la magnitud del desastre. La Ungrd registra 202.002 viviendas averiadas y 36.326 destruidas, además de 6.005 edificios afectados y 743 colapsados. Solo en el Valle del Cauca, uno de los departamentos con mayores afectaciones, las autoridades territoriales reportan 223 fallecidos, más de 314.000 afectados y decenas de miles de viviendas averiadas o destruidas.
La atención de las familias ha requerido igualmente una amplia movilización ciudadana. Según el Banco de Alimentos, 6.800 voluntarios han aportado cerca de 36.000 horas de trabajo para recibir, clasificar y empacar las donaciones, mientras 40.550 personas han realizado aportes económicos. Entre las ayudas distribuidas se cuentan 33.665 mercados, 120 toneladas de agua, 33.665 kits de aseo personal, 4.000 colchonetas y miles de sábanas, cobijas y elementos escolares.

La infraestructura educativa y sanitaria también sufrió daños considerables. El balance registra 4.313 centros educativos afectados, equivalentes, según la información suministrada, a cerca del 30 % de los colegios del país, además de 400 centros de salud y 6.033 centros comunitarios. En el Valle del Cauca, cerca de 15.000 estudiantes han tenido que continuar sus actividades académicas en carpas ante los daños ocasionados en las instituciones.
El terremoto fue calificado por el Servicio Geológico Colombiano como el más fuerte registrado en el país durante el siglo XXI y el tercero más fuerte de la historia de Colombia. Después del movimiento principal se contabilizaron 297 réplicas, entre ellas una de magnitud 4,8. Mientras avanzan las tareas de reconstrucción, las organizaciones que participan en la respuesta humanitaria aseguran que la asistencia continuará llegando a las comunidades que todavía enfrentan las consecuencias de la emergencia.

