En el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una fecha que busca generar conciencia sobre la importancia de hablar de salud mental, reconocer situaciones de riesgo y fortalecer las herramientas de prevención y acompañamiento. La conmemoración también abre la conversación sobre el papel que pueden cumplir familiares, amigos y personas cercanas cuando alguien atraviesa un momento difícil.

En ese contexto, Conexión Medios dialogó con el psicólogo Yeiner Ricardo Heredia Rodríguez, quien explicó que la prevención no comienza únicamente cuando una persona atraviesa una crisis. Identificar cambios en el comportamiento, las emociones y la manera de relacionarse puede permitir actuar de forma temprana. “No es solamente un proceso cuando ya está en crisis”, señaló, destacando además la importancia de fortalecer las redes de apoyo y hablar abiertamente sobre salud mental.

Otro de los mitos abordados durante la entrevista es la creencia de que preguntarle a alguien si ha pensado en hacerse daño podría introducirle esa idea. Heredia explicó que hablar del tema permite identificar lo que está ocurriendo y abrir un espacio de acompañamiento. La conversación debe realizarse con respeto y sin entrar en detalles sobre métodos, pero evitando convertir el suicidio en un asunto del que no se puede hablar.

Si una persona manifiesta directamente que está pensando en quitarse la vida o existe la sospecha de un riesgo inmediato, no debe quedarse sola. Yeiner habla sobre mantener la calma, escuchar activamente, buscar un lugar seguro y contactar los servicios de salud o emergencia. También aconseja evitar respuestas que minimicen lo que la persona está sintiendo, como decirle que “eso le pasa a cualquiera”, que el problema “se arregla fácil” o asegurar simplemente que “todo va a estar mejor”. Los primeros auxilios psicológicos pueden servir como acompañamiento inicial, pero no sustituyen la intervención de profesionales.

Aunque algunas edades pueden presentar determinados factores de vulnerabilidad, Heredia señala que el riesgo no debe limitarse a un solo grupo. En jóvenes y adultos pueden intervenir situaciones laborales, económicas, familiares o emocionales, mientras que durante la adolescencia aparecen factores como el matoneo, los conflictos sociales y la violencia en el hogar. Por esta razón, insistió en que las señales deben ser atendidas independientemente de la edad de la persona.

Finalmente, pedir ayuda no debe interpretarse como una señal de debilidad. Hablar con un familiar, amigo o persona de confianza puede ser un primer paso importante, pero cuando existe una situación de riesgo es necesario buscar orientación profesional y mantener el acompañamiento. En Villanueva, las personas que necesiten orientación o apoyo pueden comunicarse con la Línea Amiga al 313 266 9398, además de acudir al Centro de Escucha y a los servicios de salud y emergencia. “No están solos”, fue uno de los mensajes centrales entregados por Heredia durante la entrevista.

¡Apóyanos compartiendo la noticia!

Entradas Relacionadas