AGROSAVIA y la Gobernación de Casanare, a través de la Secretaría de Desarrollo Económico, Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, entregaron semillas de sorgo a productores del departamento como parte de un Memorando de Entendimiento para fortalecer el sector agropecuario. La iniciativa busca promover la diversificación productiva y acercar nuevas alternativas tecnológicas y acompañamiento técnico a los productores.

¿Qué podría ofrecer el sorgo frente a un cultivo ampliamente establecido en Casanare como el arroz? La FAO estima requerimientos de agua durante el ciclo de aproximadamente 450 a 650 milímetros para el sorgo y de 450 a 700 milímetros para el arroz paddy. Más allá de estos rangos, la diferencia está en su respuesta a la falta de agua: la organización clasifica al sorgo con baja sensibilidad a la sequía y al arroz con sensibilidad alta, una característica que podría resultar favorable ante periodos de déficit hídrico.

La comparación adquiere relevancia en Casanare, donde el arroz tiene una presencia importante y su producción está estrechamente relacionada con el comportamiento de las lluvias, el riego y el drenaje. Fedearroz ha advertido que zonas productoras del departamento pueden enfrentar tanto periodos con déficit de precipitaciones como excesos de humedad y encharcamientos. El sorgo podría incorporarse entonces no como sustituto del arroz, sino como otra alternativa según las condiciones del suelo, el agua disponible, la época de siembra y el destino de la producción.

¿Qué ventajas tendría desde la siembra hasta la cosecha? AGROSAVIA ha estudiado materiales de sorgo adaptados a condiciones de la Orinoquía y destaca características como tolerancia a periodos secos y ciclos relativamente cortos. Sin embargo, esto no elimina la necesidad de agua ni de un manejo adecuado: productividad, fecha de siembra, fertilización, control sanitario y condiciones del suelo siguen siendo determinantes. Además, como no se ha precisado qué variedad fue entregada en esta jornada, no todas las características de los materiales estudiados por AGROSAVIA pueden atribuirse directamente a estas semillas.

Después de la cosecha también aparecen posibilidades importantes. Dependiendo de la variedad, el sorgo puede producirse para grano o utilizarse como forraje. AGROSAVIA ha desarrollado para la Orinoquía materiales como el sorgo dulce forrajero JJT-18, destinado a alimentación bovina y aprovechable en verde, seco o mediante ensilaje. Para este material, la entidad reporta una producción promedio de 45 toneladas de forraje verde por hectárea alrededor de los 90 días de siembra y 12,4 toneladas de materia seca.

En un departamento con actividad ganadera, esta última característica permitiría conectar la producción agrícola con la alimentación animal y disponer de reservas para épocas en las que disminuye la oferta de pasturas. La entrega de semillas abre así una posibilidad de diversificación para el campo casanareño, cuyo alcance dependerá ahora de las variedades utilizadas, las zonas donde sean establecidas, el acompañamiento técnico y los resultados obtenidos por los productores.

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