Brasil cerró este domingo 4 de octubre la primera vuelta de unas elecciones presidenciales que terminaron con Flávio Bolsonaro por delante del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, aunque ninguno consiguió superar el 50 % de los votos válidos. Con el 99,99 % de las urnas contabilizadas, el candidato del Partido Liberal obtuvo 56.104.268 votos, equivalentes al 47,03 %, mientras Lula alcanzó 53.876.617 votos, el 45,16 %. La diferencia entre ambos fue de poco más de 2,2 millones de votos y la Presidencia deberá definirse el próximo 25 de octubre.
La jornada comenzó a las 8:00 de la mañana y se extendió hasta las 5:00 de la tarde, bajo un horario unificado para todo Brasil. Estaban habilitados 158.745.463 electores, cerca de 2,3 millones más que en las elecciones de 2022. Además de presidente, los brasileños votaron por gobernadores, senadores y representantes al Congreso y a las asambleas estatales. La jornada transcurrió, en términos generales, sin hechos que comprometieran el desarrollo nacional de la elección, según el balance del TSE.

Sin embargo, tener más ciudadanos habilitados no significó una mayor participación. Cerca de 125 millones acudieron a las urnas y la abstención alcanzó el 21,08 %, aproximadamente 33,4 millones de personas. En la primera vuelta de 2022 había sido del 20,95 %, por lo que la ausencia aumentó ligeramente y se convirtió en la mayor registrada en una primera vuelta presidencial desde 1998, cuando llegó al 21,5 %. El propio presidente del TSE, Kassio Nunes Marques, anunció que la autoridad electoral buscará reducir ese indicador para la segunda vuelta.
El resultado presidencial dejó además una particularidad: los dos primeros concentraron juntos más del 92 % de los votos válidos. Detrás quedaron Augusto Cury, con cerca del 3 %; Renan Santos y Ronaldo Caiado, alrededor del 2 % cada uno; mientras Romeu Zema y los demás aspirantes permanecieron por debajo del 1 %, según el consolidado divulgado por medios públicos con datos de la Justicia Electoral. También se contabilizaron 2.300.781 votos en blanco y 3.674.149 nulos.

La distribución territorial también mostró un país electoralmente dividido. Según el balance de Agência Brasil con los resultados del TSE, Flávio Bolsonaro ganó en todos los estados del Sur, Sudeste y Centro-Oeste, además de Acre, Rondônia, Roraima y Tocantins. Lula se impuso en los estados del Nordeste, además de Pará, Amapá y Amazonas. Esa distribución convierte nuevamente el mapa regional del voto en uno de los elementos centrales de cara a la segunda vuelta.
El TSE cerró la primera vuelta asegurando que los sistemas electorales funcionaron con normalidad y sin incidentes capaces de comprometer el resultado. Ahora comienza una campaña mucho más corta y concentrada: Flávio Bolsonaro y Lula tendrán tres semanas para disputar el electorado que apoyó a los otros candidatos y tratar de movilizar también a los más de 33 millones de brasileños que no acudieron a votar. La segunda vuelta presidencial está programada para eldomingo 25 de octubre.

