Las importaciones de leche en polvo crecieron en Colombia durante los primeros siete meses de 2026, mientras los productores piden mayor información sobre el origen de la materia prima utilizada por la industria. Entre enero y julio, las compras provenientes de Estados Unidos alcanzaron 23.520 toneladas, frente a 14.204 toneladas en el mismo periodo de 2025. El incremento fue de 65,6%, según cálculos de Conexión Medios sobre los microdatos del DANE para tres subpartidas que comprenden leche y nata en polvo y otras formas sólidas.

El valor de esas compras pasó de US$43 millones a US$73,4 millones, un aumento de 70,7%, incluidos mercancía, seguro y transporte internacional. La tendencia también se presentó en otros proveedores: al sumar todos los países, Colombia importó 49.848 toneladas de los productos analizados, frente a 28.249 toneladas un año antes, un crecimiento de 76,5%. Estados Unidos mantuvo el primer lugar, aunque su participación en el volumen total bajó de 50,3% a 47,2%.

En medio de este panorama, Analac plantea que los empaques identifiquen si los productos utilizan leche colombiana, ingredientes importados o una combinación. Daniela España, presidenta ejecutiva del gremio, explicó que la propuesta busca orientar las decisiones de compra. Fedegán, por su parte, pidió evaluar mecanismos de defensa comercial y vigilar las reglas de origen. Son solicitudes gremiales que requieren evaluación y no demuestran, por sí mismas, irregularidades.

La discusión tiene un antecedente reciente en las decisiones del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. Según la entidad, en diciembre de 2025 terminó la investigación por subvenciones a las importaciones de leche en polvo originarias de Estados Unidos, sin imponer derechos compensatorios definitivos. El cierre forma parte del contexto en el que deben analizarse las nuevas solicitudes de protección comercial y evita presentar aquella investigación como una sanción que continúa vigente.

Con mayores volúmenes ingresando al país, la atención se concentra en las condiciones de competencia y en las decisiones de abastecimiento de la industria. Para los consumidores, el debate gira alrededor de la información disponible sobre los ingredientes; para los ganaderos, en las perspectivas de compra de su producción. Las cifras provisionales de enero a julio de 2026 confirman la expansión de las importaciones. Su efecto sobre la demanda de leche colombiana sigue siendo una pregunta que requiere evidencia adicional.

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