La reconocida cadena colombiana de hamburguesas Presto enfrenta una nueva etapa de dificultades financieras, luego de que la Superintendencia de Sociedades ordenara la liquidación judicial de Franquicias y Concesiones S. A. S., empresa vinculada a su operación. La decisión se produjo tras el incumplimiento de los compromisos adquiridos con sus acreedores, aunque los restaurantes continuarán funcionando mientras se busca un comprador que permita conservar la marca y sus establecimientos.
La compañía había ingresado a un proceso de reorganización empresarial en julio de 2023, con el propósito de negociar sus deudas y recuperar su estabilidad económica. Aunque el acuerdo fue aprobado el 30 de abril de 2026, las dificultades de flujo de caja y los retrasos en el pago de obligaciones impidieron cumplir lo pactado. Por esta razón, la empresa solicitó su liquidación el pasado 30 de septiembre, decisión formalizada por la Superintendencia el 13 de octubre.

Mónica Macías, liquidadora designada para adelantar el proceso, informó que los establecimientos de Presto permanecerán abiertos y atendiendo con normalidad hasta nueva orden. La principal alternativa consiste en vender la empresa para conservar su operación, proteger los empleos y atender las obligaciones pendientes con los acreedores. Sin embargo, hasta el momento no se ha confirmado la existencia de un comprador ni de una oferta concreta para adquirir la compañía.
La situación también genera incertidumbre sobre el futuro laboral de sus trabajadores. Según las cifras divulgadas por la Superintendencia de Sociedades en abril de 2026, Presto contaba entonces con 118 puntos de venta y aproximadamente 683 empleos, aunque no se ha establecido si estas cantidades se mantienen actualmente. El resultado del proceso de liquidación y la posibilidad de concretar una venta serán determinantes para la continuidad de una de las marcas tradicionales del sector de comidas rápidas en Colombia.

