El Ministerio de Defensa y la Policía Nacional expidieron la Resolución 01319 de 2026, un nuevo manual que regula el uso de armas de fuego por parte de los uniformados en Colombia y establece en qué situaciones podrán disparar durante un procedimiento.
La norma señala que las armas de fuego solo podrán utilizarse como último recurso cuando exista una amenaza real, actual e inminente contra la vida o la integridad de una persona. Esto significa, por ejemplo, que si ocurre un hurto y la vida de la víctima, de un ciudadano o del uniformado no está en riesgo, el policía no podrá usar su arma únicamente para evitar el robo o recuperar bienes materiales.
El manual también obliga a los uniformados a priorizar mecanismos menos letales antes de recurrir al arma de fuego y prohíbe el uso de munición letal durante manifestaciones pacíficas.
Además, la resolución establece que:
- El uniformado deberá identificarse y advertir antes de disparar, salvo que hacerlo represente un riesgo mayor.
- Cada policía responderá individualmente por el uso indebido del arma y no podrá justificarlo en órdenes superiores.
- Después de un disparo, deberá garantizar atención médica a las personas heridas y presentar un informe detallado del procedimiento.
- Solo podrán utilizarse armas oficiales y bajo protocolos institucionales.
El Gobierno afirmó que la medida busca actualizar los protocolos de uso de la fuerza bajo estándares de derechos humanos y derecho internacional. Sin embargo, la resolución ha generado reacciones en distintos sectores ciudadanos y en redes sociales, donde algunos usuarios cuestionan cómo podrían aplicarse estas restricciones en situaciones de delincuencia cotidiana.

