A pocos días de la segunda vuelta presidencial del próximo 21 de junio, las campañas de Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda entraron en su recta final con el respaldo de distintos partidos políticos, dirigentes nacionales, gremios y organizaciones sociales que buscan influir en la definición del próximo presidente de Colombia para el período 2026-2030.
En el caso de Abelardo de la Espriella, candidato de Salvación Nacional, su campaña ha consolidado apoyos provenientes de varios sectores de la derecha política. Entre ellos se encuentran Cambio Radical, el Centro Democrático, el Partido Conservador y sectores del Partido de La U, colectividades que han manifestado respaldo a su aspiración de cara a la segunda vuelta.
A esos apoyos se suman figuras políticas como la senadora Paloma Valencia y la representante a la Cámara Catherine Miranda, quien anunció públicamente su respaldo argumentando la necesidad de preservar los contrapesos democráticos. De la Espriella también ha recibido el respaldo de dirigentes gremiales, entre ellos sectores vinculados a Fenalco.

Por su parte, Iván Cepeda llega a la segunda vuelta con el respaldo de la coalición oficialista encabezada por el Pacto Histórico, además de sectores de la Alianza Verde, MAIS y En Marcha. El candidato también ha recibido apoyos de dirigentes liberales y conservadores que decidieron apartarse de las posiciones oficiales de sus partidos.
Entre los respaldos más visibles al candidato progresista figuran organizaciones sindicales como la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y algunos sectores empresariales y gremiales. Asimismo, el exembajador y excandidato presidencial Roy Barreras anunció públicamente su apoyo a la campaña de Cepeda, aunque el candidato ha señalado que no busca vincularlo directamente a su proyecto político.
El panorama refleja una división de respaldos entre sectores políticos tradicionales, movimientos alternativos, organizaciones sociales y dirigentes regionales, en una contienda que definirá quién ocupará la Casa de Nariño durante los próximos cuatro años.
Con el cierre de campañas y el inicio de la cuenta regresiva hacia las elecciones, ambos candidatos continúan buscando sumar apoyos entre los votantes indecisos, en una segunda vuelta marcada por la polarización política y la disputa por sectores que no respaldaron a ninguno de los dos aspirantes durante la primera ronda electoral.

