La construcción del nuevo Hospital de Trinidad entró en su etapa más crítica. A pocos días de vencer la última suspensión del contrato, prevista para el próximo 13 de julio, Red Salud Casanare reconoció que la liquidación del contrato es el escenario más probable, mientras la Contraloría General de la República anunció actuaciones para recuperar más de 2.600 millones de pesos entregados como anticipo al contratista. La obra, que apenas registra un avance cercano al 3 %, permanece paralizada y mantiene en incertidumbre el futuro de la infraestructura hospitalaria del municipio.
Durante una mesa de seguimiento realizada por la Contraloría General de la República, el contralor Reineiro Flechas anunció que será remitido un informe ejecutivo a la Contraloría Delegada para Regalías con el fin de que se adelanten las actuaciones correspondientes. El funcionario explicó que el propósito es salvaguardar los recursos públicos, hacer efectivas las pólizas si es necesario y recuperar el dinero girado al contratista, al señalar que el contrato “se ha venido prolongando” sin que exista una respuesta positiva frente a la ejecución de la obra.

La gerente de Red Salud Casanare, Lady Patricia Bohórquez Cuevas, explicó que la decisión definitiva dependerá del concepto que emita la interventoría una vez finalice la suspensión vigente. Sin embargo, reconoció que el panorama apunta a la terminación del contrato y al inicio de las actuaciones jurídicas para recuperar los recursos desembolsados y retomar posteriormente el proyecto. Según indicó, el hospital cuenta con financiación, pero primero deberá resolverse la situación contractual.
Durante la entrevista, tanto la gerente de Red Salud como la alcaldesa de Trinidad, Damaris Abril Fuentes, coincidieron en que las principales dificultades del proyecto se originaron desde su formulación. Entre las inconsistencias mencionaron errores de topografía, diferencias entre el área disponible y el diseño aprobado, fallas estructurales, incompatibilidades entre componentes técnicos y deficiencias en la planeación que, según afirmaron, hicieron inviable ejecutar la obra en las condiciones inicialmente contratadas.
Mientras se define el futuro jurídico del contrato, las autoridades concentran sus esfuerzos en garantizar la atención de los usuarios. Red Salud reconoció que actualmente el servicio se presta en condiciones temporales, con problemas de espacio y hacinamiento, por lo que anunció que, junto con la Secretaría Departamental de Salud, evaluará la instalación de infraestructura provisional para fortalecer la capacidad de atención mientras se resuelve la situación del hospital.

La alcaldesa Damaris Abril Fuentes añadió que, de concretarse la liquidación, será necesario encontrar un camino que permita reiniciar el proyecto, teniendo en cuenta que las fallas detectadas no corresponden a aspectos menores, sino a problemas estructurales que comprometen la ejecución de la obra.
La gerente de Red Salud, Lady Patricia Bohórquez Cuevas, sostuvo que la situación de Trinidad evidencia problemas que, según su criterio, se repiten en varios proyectos de infraestructura hospitalaria formulados en años anteriores. Citó como ejemplo los hospitales de Monterrey, Támara y Sabanalarga, cuyas obras, dijo, fueron proyectadas para ejecutarse en 16 meses y terminaron extendiéndose durante tres o cuatro años.
Sobre el Hospital de Villanueva, afirmó que enfrenta una situación diferente, al asegurar que el proyecto quedó diseñado, pero sin la financiación completa para su ejecución, por lo que, según indicó, harían falta aproximadamente 12.000 millones de pesos para culminar la obra. Para la gerente, estos casos reflejan deficiencias en la formulación técnica y financiera de varios proyectos hospitalarios del departamento.

