Tres meses, doce patrocinadores, una familia de silleteros contactada en Santa Helena, Antioquia, y una tractomula para transportar las silletas hasta Villanueva. Antes de que el público viera desfilar las flores durante el Festival Nacional de Colonias hubo un proceso liderado por la Colonia Paisa para hacer realidad una idea que su presidenta, Angélica Arias Forero, había planteado después de conocer años atrás el Desfile de Silleteros en Medellín. La propuesta era llevar una muestra de esa tradición hasta las calles de Villanueva y convertirla en uno de los elementos centrales de la participación de la colonia en esta edición del festival.
Angélica relata ese proceso con entusiasmo, pero también con la serenidad de quien considera que la organización comenzó por ordenar primero la casa. La gestión se inició aproximadamente tres meses antes del evento, mientras la Colonia Paisa atravesaba un proceso interno de reorganización que incluyó su constitución como asociación y los trámites ante la Cámara de Comercio. Sin recursos suficientes para asumir por cuenta propia la propuesta de las silletas, comenzó entonces la búsqueda de respaldo empresarial. Envió cartas, realizó visitas y presentó la iniciativa en Villanueva y otros municipios de la región, en un trabajo que se mantuvo durante varias semanas.

Al recordar la respuesta de los patrocinadores, su relato cambia. Hace memoria sobre las empresas visitadas, las cartas enviadas y las respuestas que tuvo que esperar hasta detenerse en la cifra que permitió continuar, doce dijeron que sí. La emoción aparece en su voz mientras reconstruye ese momento y explica que, con los respaldos confirmados, el proyecto podía avanzar. Entonces contactó a la familia Londoño Londoño, silleteros de Santa Helena, Antioquia, quienes aceptaron participar y comenzaron a trabajar con los logotipos enviados desde Casanare. Cada silleta requirió entre cinco y ocho días de elaboración antes de emprender el recorrido hacia Villanueva.
La gestión continuó hasta los días previos al desfile. Ocho días antes todavía era necesario resolver cómo transportar las doce estructuras desde Antioquia y finalmente se contrató una tractomula. Las silletas llegaron con cerca del 80 % del trabajo terminado, pero su tamaño planteó otro inconveniente. Con estructuras cercanas a los dos metros de diámetro, el espacio inicialmente dispuesto para almacenarlas no tenía un acceso suficiente. Esa misma noche fue necesario buscar ayuda hasta lograr ubicarlas y dejarlas listas para recibir a los silleteros al día siguiente.

Con la familia Londoño ya en Villanueva comenzó la última parte del proceso. Los silleteros trabajaron desde aproximadamente las once de la mañana hasta cerca de la medianoche, alrededor de trece horas dedicadas a completar las estructuras, incorporar las flores y terminar los detalles alrededor de los logotipos de las empresas patrocinadoras. Al día siguiente, las doce silletas recorrieron aproximadamente tres kilómetros durante el desfile del Festival Nacional de Colonias como parte de la representación de la Colonia Paisa.
El trabajo tampoco terminó cuando concluyó el recorrido. Cada patrocinador recibió la silleta correspondiente a su aporte y varias quedaron exhibidas en sus instalaciones. La Colonia Paisa decidió llevar la suya a la Alcaldía de Villanueva, donde quedó expuesta al público. Para Angélica, ese espacio permitía que quienes llegaran al lugar pudieran verla y conservar una muestra de lo que había sido la participación de la colonia durante el festival.

