Más de 10.300 personas damnificadas, suelos saturados y alertas rojas en las cuencas de los ríos Pauto y Meta anteceden el inicio de la transición hacia la segunda temporada de lluvias en Casanare. De acuerdo con el pronóstico del IDEAM divulgado por Gestión del Riesgo departamental, durante septiembre algunas zonas de Casanare, Arauca, Meta y Vichada presentan probabilidades superiores al 60 % de registrar lluvias por encima de lo normal.
Wilson Porras, director de Gestión del Riesgo de Casanare, explicó que septiembre será un periodo de transición y que para octubre se espera la consolidación de la segunda temporada de lluvias, que se extendería durante noviembre y podría finalizar a comienzos de diciembre. El funcionario advirtió que el departamento llega a este nuevo periodo después de registrar emergencias incluso durante agosto, un mes en el que se esperaba una disminución de las precipitaciones.

Actualmente permanece alerta roja en la cuenca del río Pauto por la probabilidad de crecientes súbitas en este afluente y sus tributarios, con especial atención sobre los ríos La Curama y Pore. También existe alerta roja por los niveles altos del río Meta entre Orocué y Paz de Ariporo, mientras que en alerta naranja se encuentran la cuenca alta del río Casanare y afluentes como las quebradas Las Guamas y Sacamita, además de la cuenca del río Ariporo y el río Muese.
“Nosotros esperábamos que para el mes de agosto fuera un periodo de menos lluvias y, desafortunadamente, se nos han presentado muchas afectaciones”, señaló Porras. Según explicó, las condiciones registradas durante las últimas semanas han dejado suelos con altos niveles de saturación, situación que aumenta la atención sobre sectores históricamente expuestos a inundaciones, crecientes y movimientos en masa ante nuevas precipitaciones.

Gestión del Riesgo también mantiene recorridos por el norte de Casanare para verificar las afectaciones y continuar la entrega de ayudas a parte de las más de 10.300 personas damnificadas relacionadas con la calamidad declarada en julio. Porras indicó que actualmente permanece maquinaria operativa y se han realizado intervenciones en municipios como Támara, San Luis de Palenque, Sácama, Recetor y Aguazul.
Para octubre, el pronóstico contempla un comportamiento variable de las precipitaciones en la Orinoquía y posibles lluvias por encima de lo normal en algunos sectores. Durante este mes suelen registrarse importantes volúmenes de agua en el Piedemonte Llanero, aumentando la posibilidad de crecientes súbitas, desbordamientos e inundaciones en áreas próximas a ríos y quebradas.
Ante este panorama, Porras pidió no bajar la guardia durante septiembre, octubre y noviembre, consultar los boletines del IDEAM y la información emitida por alcaldías y organismos de socorro, y evitar zonas conocidas por presentar inundaciones o movimientos en masa durante fuertes lluvias. También se recomienda identificar rutas de evacuación, mantener despejados canales y sistemas de drenaje y extremar las precauciones al transitar por vías afectadas por las precipitaciones.

