La emergencia ocasionada por la temporada de lluvias agravó la incertidumbre que enfrenta el sector arrocero en Casanare. Así lo aseguró Mauricio Cala, líder arrocero del departamento, quien advirtió que, además de las pérdidas ocasionadas por las inundaciones, los productores enfrentan bajos precios, altos costos de producción y una falta de soluciones estructurales que, según afirmó, pone en riesgo la permanencia de quienes hoy viven del cultivo del arroz.

Durante sus declaraciones, Cala aseguró que el arroz continúa siendo uno de los principales motores de la economía casanareña, pero advirtió que el panorama para los agricultores es cada vez más complejo. Incluso manifestó que la preocupación ya no es la desaparición del cultivo, sino la de los propios productores, al considerar que muchos podrían verse obligados a abandonar la actividad si las condiciones actuales se mantienen.

Entre las principales necesidades expuestas por el dirigente se encuentra la construcción de un distrito de riego para Casanare, iniciativa que, según explicó, permitiría disminuir la dependencia de las condiciones climáticas, distribuir mejor la producción durante el año y brindar mayor estabilidad al sector. Señaló que esta propuesta ha sido planteada durante años, pero continúa sin materializarse.

Cala también expresó preocupación por el ingreso de arroz procedente de Ecuador justo cuando inicia la cosecha nacional. A su juicio, esta situación incrementa la presión sobre los precios que reciben los agricultores colombianos y dificulta aún más la comercialización del cereal, en un contexto donde los costos de producción continúan aumentando.

Mauricio Cala, líder arrocero de Casanare

El líder arrocero indicó además que los productores esperaban conocer una hoja de ruta más clara frente al panorama comercial de la próxima cosecha, luego del encuentro sostenido con Fedearroz. Sin embargo, aseguró que la reunión dejó incertidumbre entre los agricultores, quienes consideran urgente avanzar en propuestas que puedan ser presentadas al nuevo Gobierno Nacional.

Las declaraciones de Cala se conocen luego de que la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz) informara que, mediante imágenes satelitales, identificó más de 13.000 hectáreas de cultivos de arroz inundadas en Casanare, siendo Nunchía, Trinidad y Pore los municipios con mayores afectaciones.

Frente a este panorama, el gerente general de Fedearroz, Rafael Hernández Lozano, informó que la Federación remitió dos comunicaciones a las autoridades nacionales y departamentales solicitando medidas de apoyo para los productores. Entre las peticiones se encuentran la creación de un Fondo de Solidaridad Agropecuario (FONSA), la implementación de líneas especiales de crédito, la recuperación prioritaria de la infraestructura vial afectada por la ola invernal y el llamado a los agricultores para diligenciar el Registro Único de Afectación en las secretarías municipales de Agricultura.

Con las pérdidas ocasionadas por las inundaciones y un panorama económico que el propio sector califica como crítico, los productores insisten en que la atención a la emergencia debe ir acompañada de soluciones de fondo que permitan garantizar la sostenibilidad de una de las actividades agrícolas más representativas de Casanare.

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