La Gobernación de Casanare informó que inició la construcción de un dique de más de 350 metros en un punto del río Casanare donde una avenida torrencial provocó el desbordamiento de su cauce, dejando a su paso roca, arena y material vegetal. La intervención se ejecuta en zona rural de Hato Corozal con el propósito de reducir el riesgo de nuevas emergencias y proteger a las comunidades afectadas.


La fuerza de la creciente inundó predios rurales, destruyó cultivos, arrastró animales y ocasionó afectaciones en las veredas El Cedral, El Control y La Manga. Ante este panorama, las obras buscan contener el cauce del río y disminuir la vulnerabilidad de las familias que habitan en este sector del municipio.
De acuerdo con la Gobernación, el proyecto beneficiará a más de 200 familias campesinas que dependen de estas tierras para el desarrollo de sus actividades productivas. La construcción del dique hace parte de las acciones de mitigación impulsadas tras la emergencia registrada en la zona.


La ejecución de la obra se adelanta de manera articulada entre la comunidad, la Alcaldía de Hato Corozal y la Gobernación de Casanare, a través de las dependencias de Gestión del Riesgo e Infraestructura. La administración departamental señaló que con esta intervención se busca proteger las fincas y fortalecer la capacidad de respuesta frente a posibles crecientes del río Casanare.

