Un total de 183 emergencias, 165 incendios de cobertura vegetal, 27.810 hectáreas afectadas y once animales muertos deja como balance la temporada seca en Casanare, según el reporte entregado por la Gobernación a través de Gestión del Riesgo de Desastres de Casanare, en articulación con alcaldías y organismos de socorro.
De acuerdo con el consolidado, los incendios forestales concentraron la mayor cantidad de eventos, con afectación directa sobre extensas áreas de cobertura vegetal en distintos municipios del departamento. A esto se suman 11 incendios estructurales, en los que se registraron pérdidas totales y parciales de viviendas.
El informe también da cuenta de cinco vendavales que dejaron 36 viviendas afectadas y daños en una institución educativa, así como un sismo con epicentro en Aguazul y un incendio registrado en el relleno sanitario del municipio de Paz de Ariporo, eventos que hicieron parte de las emergencias atendidas durante este periodo.

Las autoridades señalaron que este balance corresponde al cierre de la temporada seca, caracterizada por altas temperaturas y condiciones propicias para la propagación de incendios, lo que demandó la intervención de diferentes entidades de respuesta en el territorio.
Pese a la finalización de esta etapa climática, desde la administración departamental se indicó que aún no se debe bajar la guardia frente a este tipo de emergencias, teniendo en cuenta que el departamento se encuentra en una fase de transición hacia la temporada de lluvias.
Según lo informado, la consolidación del periodo invernal se espera para el mes de mayo, por lo que las autoridades mantienen el llamado a la prevención y a la vigilancia de posibles focos de incendio en diferentes zonas del departamento.

