El Gaula Militar Casanare alertó sobre el incremento de casos de extorsión bajo la modalidad conocida como falso servicio, una práctica que durante este semestre estaría afectando principalmente a taxistas, comerciantes, ganaderos, domiciliarios, trabajadores de fincas y personas que ofrecen diferentes servicios en el departamento. El mayor Jorge Tapias, comandante de la unidad, explicó que los delincuentes utilizan llamadas telefónicas para hacer que las víctimas se desplacen hacia determinados lugares y, posteriormente, convencerlas de que se encuentran secuestradas.
De acuerdo con el oficial, de cerca de 200 denuncias conocidas durante los últimos seis meses, aproximadamente 180 estarían relacionadas con falso servicio. El engaño puede comenzar con una solicitud aparentemente normal: contratar un taxi, comprar materiales, pedir un domicilio, solicitar un trabajador o requerir algún servicio en una finca. Una vez la persona llega al sitio indicado, recibe una llamada en la que los delincuentes se identifican como integrantes de un grupo armado, le ordenan permanecer en el lugar y posteriormente contactan a familiares o empleadores para exigir dinero.
Tapias explicó que la modalidad ha venido cambiando. En algunos casos, los delincuentes ordenan a las propias víctimas tomarse fotografías y enviarlas. Posteriormente, según relató el comandante, esas imágenes pueden ser manipuladas mediante herramientas de inteligencia artificial para incorporar la figura de un supuesto hombre armado y hacer creer a familiares o empleadores que la persona se encuentra retenida. Con ese material aumentan la presión para exigir consignaciones que pueden comenzar con sumas pequeñas mientras continúan reclamando cantidades mayores.

Uno de los sectores sobre los que actualmente se adelantan acciones preventivas es el de los taxistas en Yopal. Según Tapias, los conductores pueden ser solicitados para servicios hacia sectores alejados y, cuando llegan al punto indicado, reciben llamadas en las que les aseguran que han sido secuestrados y les ordenan permanecer allí. Mientras la víctima cree estar retenida, los responsables comienzan a comunicarse con sus familiares para exigir dinero.
Ante estas situaciones, el comandante hizo una recomendación directa, si la supuesta retención únicamente ocurre mediante una llamada telefónica y no existe presencia física de los delincuentes, la persona debe colgar, abandonar el lugar y comunicarse con las autoridades. “Para que a usted lo secuestren tienen que echarle mano. Lo están llamando por teléfono, no se deje amedrentar y devuélvase”, señaló Tapias
El Gaula también pidió a empresarios, comerciantes y ganaderos explicar esta modalidad a sus trabajadores y suministrarles previamente los canales de contacto con las autoridades. Además, recomendó reportar los números utilizados para estas llamadas, ya que esta información puede servir como insumo para labores de inteligencia y procesos de judicialización.

