La construcción del nuevo centro de salud de Trinidad volvió a quedar en el centro del debate público durante una audiencia convocada por la Alcaldía Municipal, en la que participaron representantes de Red Salud Casanare, la administración actual, exfuncionarios del gobierno departamental y municipal, concejales, diputados y ciudadanía. El encuentro buscó responder una pregunta que durante meses ha inquietado a los habitantes del municipio: ¿por qué la obra continúa paralizada cuando ya debería estar terminada?
Durante la mesa técnica, la gerente de Red Salud Casanare, Leyda Patricia Borges, explicó que el proyecto debía finalizar inicialmente en julio de 2025, pero actualmente apenas registra un avance físico del 3,73 %. Según la entidad, el contrato permanece suspendido mientras se resuelven problemas técnicos relacionados con los diseños, la licencia de construcción y otros componentes indispensables para reiniciar la obra.
La exposición técnica señaló que, durante la revisión del proyecto, fueron detectadas inconsistencias en los estudios y diseños originales, entre ellas diferencias entre el área real del predio y los planos utilizados para estructurar la obra, deficiencias en el diseño estructural, modificaciones requeridas por la normatividad vigente y ajustes en componentes eléctricos, hidráulicos y de ventilación. Red Salud sostuvo que varias de estas observaciones obligaron a suspender el contrato mientras se adelantaban los correctivos correspondientes.
Aunque durante la audiencia hubo momentos de tensión entre representantes de la administración actual y exfuncionarios que participaron en el origen del proyecto, la discusión giró principalmente alrededor de las responsabilidades sobre los retrasos. La administración municipal señaló que recibió el contrato ya adjudicado y reiteró que su propósito es encontrar una salida que permita culminar la obra, mientras que exfuncionarios defendieron las actuaciones adelantadas durante sus administraciones y cuestionaron algunos de los planteamientos expuestos por la entidad ejecutora.
Uno de los anuncios más relevantes realizados por Red Salud Casanare fue que la suspensión vigente del contrato finalizaría el próximo 13 de julio y que no se contempla una nueva prórroga. La alcaldesa también mencionó que, si para esa fecha no existen las condiciones técnicas y contractuales para reiniciar las obras, deberá analizar la terminación anticipada de los contratos y definir un nuevo camino para lograr la construcción del centro de salud.
La ciudadanía también participó activamente en la audiencia pública, convocada precisamente para conocer de primera mano el estado real del proyecto. Durante la jornada, varios asistentes expresaron su preocupación por los prolongados retrasos y por las condiciones en las que actualmente se presta la atención en salud, insistiendo en la necesidad de que las entidades involucradas encuentren una solución definitiva para una obra considerada prioritaria para más de 15.000 habitantes del municipio. La audiencia dejó una conclusión compartida por todos los participantes: Trinidad continúa sin la infraestructura hospitalaria que esperaba desde hace varios años y el principal afectado sigue siendo el usuario del sistema de salud. El reto ahora será definir, antes del vencimiento de la suspensión contractual, si existen las condiciones para reactivar la construcción o si será necesario replantear el futuro del proyecto.

