Durante este año lectivo, los sábados tuvieron una rutina diferente para Martín Leandro Ruiz González. Desde San Agustín debía desplazarse hasta el corregimiento de Caribayona para asistir a clases adicionales de preparación para las pruebas Saber 11, donde junto a sus compañeros trabajaba las cinco áreas que encontraría posteriormente en el examen. Antes de presentar la prueba también se sumó a una maratón virtual de preparación de 24 horas y, cuando llegaron los resultados, sus 317 puntos fueron el mejor puntaje de la Institución Educativa San Agustín. Ciencias Sociales e Inglés fueron las áreas en las que mejor se desempeñó, aunque ninguna define exactamente el camino profesional que quiere seguir. Martín está en grado 11 y aspira a estudiar Ingeniería Mecánica o Electromecánica, con la mirada puesta principalmente en la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, UPTC, en Tunja.

Su preparación no estuvo marcada, según él, por pasar cada momento disponible frente a los libros. “Yo no soy una persona, digamos, tan come cuadernos, tan come libros”, reconoce. Durante el año, las jornadas de los sábados en Caribayona le permitieron reforzar con diferentes docentes las áreas evaluadas en las pruebas, mientras por su cuenta buscaba videos en YouTube sobre qué hacer y cómo afrontar las preguntas. El viernes anterior al examen encontró con sus compañeros una última preparación, una maratón de 24 horas que siguieron antes de presentar la prueba. Fue, en sus palabras, “el último toque” de un proceso que terminó con los 317 puntos y el mejor resultado entre los estudiantes de su institución.

Martín Leandro Ruiz González

Ahora Martín espera otro resultado. Este año visitó la UPTC con sus compañeros de grado 11 y allí terminó de interesarse por una universidad en la que espera comenzar su formación profesional. Ya está inscrito y también presentó otra alternativa en la Universidad Nacional mediante el programa PEAMA, con la posibilidad, según explica, de iniciar en Arauca y posteriormente continuar en Bogotá. Lo que tiene descartado es detenerse después del colegio. “Yo no pienso que año sabático, un semestre sabático, nada”, afirma. Y cuando habla de lo que hará si llega la admisión, vuelve a responder sin rodeos: “Apenas me digan ‘es admitido’, me voy”.

Los desplazamientos de cada sábado a Caribayona también fueron posibles, según Martín, por el apoyo de Akit SAS, empresa que patrocinó el transporte y las clases de preparación de los estudiantes, mientras Milton Ochoa proporcionó los docentes que viajaban desde Yopal para trabajar las áreas evaluadas. Esa etapa ya terminó para Martín con 317 puntos. Ahora, mientras completa grado 11 en San Agustín, espera saber cuál será su siguiente destino. Tunja está entre sus principales opciones y la ingeniería entre sus propósitos. La próxima respuesta que espera ya no llegará con el resultado de una prueba, sino con la posibilidad de comenzar la carrera que quiere estudiar.

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