Representantes de las empresas concesionarias, Corporinoquia, Gestión del Riesgo municipal y departamental, el Concejo de Villanueva y habitantes de la vereda Caracolí participaron en una nueva mesa técnica de seguimiento realizada en las bocatomas A y B del río Upía. Durante la jornada se evaluó el avance de las obras de mitigación ejecutadas hasta ahora, los estudios que actualmente desarrollan las empresas y las acciones que deberán definirse en los próximos meses para garantizar el abastecimiento de agua tanto a los proyectos productivos como a los usuarios que dependen de estos canales, teniendo en cuenta que la actual concesión de agua tiene vigencia hasta el 31 de junio de 2027.

Durante la exposición técnica, el ingeniero Sebastián Calderón, representante de Palmar del Oriente, explicó que las empresas concesionarias avanzan en un estudio hidrometeorológico y en el diseño de ingeniería de detalle que permitirá definir las obras definitivas para proteger las bocatomas del río Upía. Indicó que los resultados estarán disponibles en noviembre y servirán para establecer las alternativas técnicas, las cantidades de obra y los costos de la intervención que deberá ejecutarse para garantizar el abastecimiento de agua.
Mientras se concluyen esos estudios, las compañías continúan desarrollando obras de mitigación para contener el avance de la erosión. Según Calderón, durante los dos últimos meses se han dispuesto cerca de 120 viajes de material, equivalentes a más de 1.000 metros cúbicos, para reforzar los sectores críticos. Agregó que las estructuras construidas en años anteriores soportaron las crecientes registradas entre 2023 y 2025, aunque varias de ellas presentaron un colapso parcial debido a que esos eventos superaron los promedios históricos registrados en el río.

Durante la mesa técnica, el Ingeniero Heiler Ricaurte Subdiretor de Control y Calidad Ambiental en Corporinoquia, recordó que la concesión de agua otorgada mediante la Resolución 500.36.22-0697 de 2022 tiene vigencia hasta el 31 de junio de 2027, por lo que las empresas cuentan con menos de un año para definir las soluciones técnicas que serán evaluadas antes de una eventual renovación. La autoridad ambiental reiteró que el análisis incluirá tanto los estudios que presenten las compañías como las condiciones actuales del río y las posibles afectaciones a terceros.
Asimismo, la corporación recordó que la resolución establece obligaciones específicas para las empresas concesionarias, entre ellas realizar mantenimientos periódicos a los canales, prevenir represamientos y evitar afectaciones aguas abajo. También advirtió que cualquier daño ocasionado a terceros o a las comunidades cercanas será responsabilidad de los concesionarios, quienes además deberán reportar formalmente la contingencia y sustentar técnicamente las obras que proyectan ejecutar.

Por su parte, el director de Gestión del Riesgo del municipio de Villanueva, el Ing. Andrés Mendoza, explicó que la administración municipal viene realizando seguimiento técnico a este punto crítico desde hace varios meses. Señaló que la dependencia emitió el Informe Técnico No. 02 de 2026, fechado el 18 de marzo, en el que se documentan las afectaciones identificadas en las bocatomas del sector Caracolí, expediente que además incorpora estudios elaborados desde 2019 por la Dirección Departamental de Gestión del Riesgo, así como informes hidrológicos presentados por las empresas concesionarias.

