Casi cuatro meses después del homicidio de cinco personas ocurrido el 16 de abril de 2026 en la vereda El Fical, zona rural de Villanueva, la investigación entró en una nueva etapa judicial. Durante dos jornadas de audiencias concentradas, la Fiscalía presentó ante un juez de control de garantías los resultados de una investigación con la que busca establecer cómo se habría planeado y ejecutado el ataque, quiénes habrían participado y qué función habría cumplido cada uno.

El proceso dejó cinco hombres formalmente imputados por su presunta participación en los hechos: Camilo Andrés Machado Martínez, alias “Tatuajes”; Robeiro Guzmán López; José Hugo Bernal Triviño, alias “Gallero”; Daniel Cadena Amariles; y Diego Alejandro Cadena Niño. Los cinco permanecen privados de la libertad, aunque sus situaciones procesales no son idénticas.

Camilo Andrés Machado Martínez, alias “Tatuajes”. Imputado como autor material

Cuatro órdenes de captura fueron materializadas dentro de esta investigación el pasado 6 de agosto. Tres de ellas se hicieron efectivas en Villanueva contra Daniel Cadena Amariles, Diego Alejandro Cadena Niño y José Hugo Bernal Triviño, alias “Gallero”. La cuarta correspondió a Camilo Andrés Machado Martínez, alias “Tatuajes”, quien fue ubicado en Granada, Meta.

El quinto imputado, Robeiro Guzmán López, ya se encontraba privado de la libertad por otro proceso relacionado con un homicidio registrado en el departamento del Meta. Por esa razón no hizo parte de las capturas practicadas el 6 de agosto, pero fue vinculado formalmente a esta investigación mediante la formulación de imputación por el homicidio múltiple de El Fical.

Las audiencias comenzaron con el control de legalidad sobre las diligencias de registro y allanamiento practicadas por la Policía Judicial. Durante estos procedimientos fueron ocupadas armas, municiones, teléfonos celulares, radios de comunicación, motocicletas y otros elementos que la Fiscalía considera relevantes para la investigación. Posteriormente se adelantó la legalización de las cuatro capturas realizadas mediante órdenes judiciales expedidas desde el 26 de junio. Superada esta primera etapa, la Fiscalía formuló imputación y expuso por primera vez de manera detallada el papel que atribuye a cada uno de los cinco vinculados. Allí surgió uno de los elementos centrales de la investigación: Camilo Andrés Machado Martínez, alias “Tatuajes”, y Robeiro Guzmán López son señalados como los presuntos autores materiales del ataque armado.

De acuerdo con la hipótesis presentada por el ente investigador, ambos habrían llegado hasta el establecimiento conocido como Casa Tabla vestidos de negro y habrían intervenido directamente en el ataque que terminó con la muerte de Víctor

Robeiro Guzmán López. Imputado como autor material

Manuel Rodríguez Moreno, José Ricardo Granada, José Ariel Torres, Ricardo Montaña Roa y Eilmer Joan Cáceres Moreno.

El ataque ocurrió en horas de la noche del 16 de abril mientras las víctimas se encontraban departiendo en el establecimiento. La Fiscalía sostiene que dos hombres armados ingresaron al sitio y dispararon contra quienes estaban allí. Cinco personas murieron y otras cuatro lograron sobrevivir, entre ellas dos menores de edad. Durante los mismos hechos, uno de los agresores habría despojado a una menor de su teléfono celular.

La participación que la Fiscalía atribuye a José Hugo Bernal Triviño, alias “Gallero”, es diferente. Según la imputación, habría participado en la planeación y cumplido funciones de coordinación y dirección de la ejecución de la acción criminal. No aparece señalado como uno de quienes habrían realizado materialmente los disparos, sino como una pieza de coordinación dentro de la estructura que, según la teoría del caso, permitió preparar y ejecutar el homicidio múltiple.

A Daniel Cadena Amariles la Fiscalía le atribuye haber intervenido en la planeación, ubicación, identificación y verificación de la presencia de las víctimas, aportando información que habría sido utilizada para ejecutar el ataque. A Diego Alejandro Cadena Niño lo señala de haber participado en la planeación, seguimiento y localización de las víctimas, además de suministrar medios logísticos para la operación.

Una parte importante de la teoría de la Fiscalía se concentra en reconstruir lo sucedido durante las horas previas. Según lo expuesto en audiencia, existen registros de cámaras de seguridad, análisis de comunicaciones, búsquedas en bases de datos, fotogramas y testimonios que ubicarían a varios de los imputados en reuniones y desplazamientos realizados durante el mismo 16 de abril.

José Hugo Bernal Triviño, alias “Gallero”.

La Fiscalía sostiene que hubo un primer encuentro en un establecimiento denominado Laura Nicole y posteriores desplazamientos hacia el sector de la subasta ganadera, donde continuó la reunión. Más adelante, Daniel y Diego Cadena habrían realizado recorridos relacionados con la ubicación de las víctimas y posteriormente llegaron hasta Casa Tabla, donde permanecieron durante cerca de 30 minutos. Según la reconstrucción presentada, aproximadamente 15 minutos después de que ambos se retiraran habrían llegado Machado Martínez y Guzmán López, señalados como los presuntos ejecutores materiales.

Los cinco fueron imputados como presuntos coautores de homicidio agravado por las cinco víctimas, homicidio agravado en grado de tentativa por las cuatro personas que sobrevivieron y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego o municiones. A Machado Martínez y Guzmán López también

les fue imputado hurto calificado atenuado por el teléfono celular que habría sido despojado a una menor durante el ataque.

La audiencia avanzó posteriormente hacia la solicitud de medida de aseguramiento. La Fiscalía pidió reclusión en establecimiento carcelario para los cuatro hombres capturados dentro de esta investigación y presentó como fundamento los elementos recopilados durante casi cuatro meses de indagación.

Entre los soportes expuestos fueron mencionados testimonios de sobrevivientes, cámaras de seguridad, análisis de telefonía y ubicación, informes de Policía Judicial, reconocimientos, fotogramas, información sobre las motocicletas utilizadas durante los desplazamientos y una fuente reservada que entregó información sobre la presunta planeación del homicidio.

Las defensas controvirtieron varios de estos elementos. Entre otros argumentos cuestionaron la posibilidad de identificar a los autores materiales cuando quienes ingresaron al establecimiento tenían sus rostros cubiertos, discutieron el alcance de la información suministrada por la fuente reservada y sostuvieron que no se había acreditado suficientemente la necesidad de imponer la medida más restrictiva de la libertad. La defensa de Daniel y Diego Cadena insistió, además, en que sus representados no se encontraban en Casa Tabla cuando se produjo el ataque.

Al tomar su decisión, el juez no acogió íntegramente la argumentación de la Fiscalía. Consideró que no se demostró que los imputados pudieran obstruir la justicia ni que existiera una probabilidad suficiente de que dejaran de comparecer al proceso. El despacho señaló expresamente que la gravedad de las conductas investigadas no basta, por sí misma, para concluir que una persona pretende evadir la acción judicial.

Sin embargo, sí consideró acreditado otro de los fines constitucionales invocados: el peligro para la seguridad de la comunidad. Para el juez, los elementos presentados permiten establecer, en esta etapa preliminar, una inferencia razonable sobre la participación de los imputados y muestran una actuación que habría requerido tiempo de planificación, coordinación y medios para su ejecución. También tuvo en cuenta el uso de armas de fuego, el número de víctimas y la presencia de menores de edad durante el ataque.

Con estos argumentos, el despacho impuso medida de aseguramiento privativa de la libertad en establecimiento carcelario contra Camilo Andrés Machado Martínez, José Hugo Bernal Triviño, Daniel Cadena Amariles y Diego Alejandro Cadena Niño, los cuatro hombres capturados dentro de este proceso.

El resultado de estas audiencias deja así a cinco hombres imputados y privados de la libertad dentro de la investigación derivada del homicidio múltiple ocurrido el 16 de abril en El Fical. Cuatro enfrentan actualmente medida de

aseguramiento dentro de este proceso y el quinto, Robeiro Guzmán López, ya se encontraba recluido por otra actuación judicial cuando fue vinculado a esta investigación.

Las imputaciones, la inferencia razonable considerada por el juez y las medidas de aseguramiento adoptadas corresponden a una etapa preliminar del proceso penal. Ninguna de estas decisiones constituye una condena, y la responsabilidad de los cinco procesados deberá ser definida en las etapas posteriores ante lo

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