Willinton Henao Gutiérrez, conocido como alias “Mocho Olmedo” y señalado como uno de los cabecillas del Frente 33 de las disidencias de las FARC, fue extraditado a Estados Unidos, donde deberá responder ante una corte federal por presuntos delitos relacionados con narcotráfico, concierto para delinquir y lavado de activos. El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) confirmó este viernes 23 de octubre que el hombre salió de la cárcel La Picota, en Bogotá, y fue entregado a las autoridades estadounidenses, después de que la Corte Suprema de Justicia avalara su extradición y el Gobierno nacional autorizara el procedimiento.
El disidente es requerido desde 2023 por una corte del Distrito Sur de Florida. Su extradición había sido suspendida durante el Gobierno de Gustavo Petro debido a su participación como vocero del Frente 33 en los diálogos de paz. Durante ese periodo, Henao permaneció 55 días bajo custodia de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) en un apartamento de Bogotá, situación que generó controversia antes de su traslado a La Picota. Posteriormente, el Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella decidió reactivar su entrega a la justicia estadounidense.


En Colombia, la Fiscalía también investiga a Henao por su presunta participación en graves hechos de violencia ocurridos en el Catatumbo, durante los enfrentamientos entre las disidencias de las FARC y el ELN iniciados en enero de 2025. Entre los delitos que le atribuye el ente investigador figuran concierto para delinquir, homicidio en persona protegida, desplazamiento forzado y reclutamiento ilícito. Las investigaciones lo relacionan con ataques contra la población civil, desplazamientos de familias y el reclutamiento de menores de edad.
Con su extradición, alias “Mocho Olmedo” deberá afrontar un proceso judicial en Estados Unidos, donde se determinará su responsabilidad frente a los cargos formulados. Aunque las acusaciones incluyen delitos graves, su entrega a las autoridades norteamericanas no constituye una condena, y cualquier eventual pena dependerá de las decisiones de la justicia de ese país.

