Johan Sebastián Guerrero Durán, un colombiano de 26 años oriundo de Bucaramanga, murió tras recibir varios disparos durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en la ciudad de Biddeford, estado de Maine. El joven, quien residía en ese país junto a su esposa e hija de tres años. Johan se dirigía a una de sus jornadas laborales cuando agentes realizaban un procedimiento para ejecutar una orden definitiva de expulsión contra otra persona. En medio de esa intervención se produjo el uso de armas de fuego que terminó con su muerte.
De acuerdo con la versión oficial del ICE y de la Oficina del Fiscal General de Maine, el agente disparó luego de que el vehículo en el que se movilizaba Guerrero Durán presuntamente intentara huir y se dirigiera hacia un oficial, quien aseguró haber actuado por temor a su seguridad y la de otras personas. No obstante, videos de cámaras de seguridad y testimonios conocidos posteriormente han puesto en duda esa versión, al mostrar que el automóvil circulaba a baja velocidad antes de ser interceptado por un vehículo de la autoridad migratoria.

El caso generó la reacción del presidente Gustavo Petro, quien calificó lo sucedido como un “crimen de odio” y exigió al servicio exterior colombiano adelantar las acciones jurídicas y diplomáticas necesarias para esclarecer la muerte del joven. El mandatario también pidió un pronunciamiento del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y solicitó que se establezcan las responsabilidades a que haya lugar.
Las circunstancias que rodearon el procedimiento continúan siendo objeto de análisis en Estados Unidos, mientras las autoridades avanzan en las investigaciones y crece la atención sobre el caso tanto por las imágenes conocidas del operativo como por las denuncias realizadas por familiares, testigos y organizaciones que han pedido esclarecer lo ocurrido.

