Delcy Rodríguez se reunió este martes 22 de septiembre en Nueva York con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el primer encuentro presencial entre ambos desde que Rodríguez asumió la Presidencia interina de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro durante una operación estadounidense en enero de este año. La reunión se produjo al margen de la Asamblea General de Naciones Unidas, durante una recepción organizada por Trump en el hotel Lotte New York Palace, y se desarrolló a puerta cerrada.

Un día después, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, entregó algunos detalles sobre lo conversado. Según explicó, se trató de una reunión “corta, pero importante” en la que se abordaron la recuperación económica venezolana y los pasos pendientes dentro del proceso político del país. Rubio aseguró que “queda mucho por arreglar para que Venezuela tenga éxito” y señaló particularmente la reestructuración de la deuda venezolana como uno de los asuntos considerados claves por Washington.

El futuro electoral de Venezuela también hizo parte de las declaraciones posteriores de Rubio. El secretario de Estado sostuvo que Estados Unidos busca que se celebren elecciones “libres y justas”, pero vinculó ese proceso con la necesidad de que el país alcance condiciones económicas y sociales que permitan sostener posteriormente un nuevo gobierno. Según su explicación, una elección por sí sola no resolvería la situación si quien resulte elegido recibe un país atravesado por una profunda crisis económica y social.
Rubio también fue consultado sobre María Corina Machado y versiones acerca de posibles restricciones estadounidenses para su regreso a Venezuela. Aseguró no tener conocimiento de algún veto y destacó su relación con la dirigente opositora. Añadió que la política estadounidense también apunta a generar condiciones para que los millones de venezolanos que abandonaron el país puedan considerar regresar.

Por su parte, Rodríguez calificó el encuentro con Trump como “histórico” y aseguró que conversaron sobre el fortalecimiento de la relación bilateral. La reunión representa un nuevo episodio en el acercamiento entre Washington y Caracas durante los meses posteriores a la captura de Maduro, aunque las declaraciones de Rubio muestran que asuntos como la economía, la deuda y el futuro político y electoral de Venezuela continúan formando parte de las conversaciones entre ambos gobiernos.

