Los incendios que durante los últimos días han requerido la atención de organismos de emergencia en departamentos como Tolima y Antioquia vuelven a poner la mirada sobre las condiciones climáticas del país y los riesgos que pueden derivarse de sus cambios. El panorama no es uniforme y, mientras algunas zonas presentan condiciones favorables para incendios, en otras las lluvias mantienen la atención sobre crecientes y movimientos en masa.

El más reciente Boletín de Predicción Climática del Ideam muestra que Casanare aparece dentro de esos dos escenarios, aunque en zonas diferentes del departamento. Para agosto, la predicción de incendios de cobertura vegetal establece una condición moderada en sectores del norte de Casanare y parte de Arauca. Esta categoría no significa que necesariamente se presentarán incendios, sino que existen condiciones que podrían favorecer su ocurrencia y propagación.

En materia de deslizamientos, la atención se desplaza principalmente hacia el occidente de la región. El análisis prevé amenaza entre moderada y alta de manera generalizada en los sectores montañosos de la cordillera Oriental de Arauca, Casanare y Meta, mientras que un sector particular de Meta alcanza una condición muy alta. En el mapa del boletín también pueden observarse áreas de Casanare principalmente sobre el borde occidental del departamento, correspondiente a su zona montañosa y de piedemonte.

El comportamiento de las lluvias ayuda a entender por qué pueden coexistir escenarios diferentes. Para agosto, el Ideam proyecta precipitaciones por debajo de lo normal en amplias extensiones del Caribe y la región Andina, además de algunas zonas de la Orinoquía, con probabilidades que generalmente superan el 50 %. Al mismo tiempo, sectores de la Amazonía y la propia Orinoquía podrían registrar lluvias por encima de lo normal, con probabilidades cercanas al 45 %.

Detrás de estas variaciones está también la evolución de las condiciones tipo El Niño. El Ideam señala que continuaban presentes y que se espera su fortalecimiento durante los próximos meses. Los análisis de NOAA incluidos en el boletín estiman una probabilidad del 97 % de que estas condiciones persistan hasta comienzos de la primavera de 2027 y un 81 % de probabilidad de un El Niño muy fuerte entre octubre y diciembre. Para el trimestre agosto-octubre, además, los modelos favorecen lluvias por debajo de lo normal en diversos sectores del Caribe, los Andes y el Pacífico, junto con temperaturas extremas por encima de los promedios climatológicos.

El escenario nacional, por tanto, no apunta a una misma condición para todo Colombia. Mientras determinadas regiones pueden enfrentar periodos con menos precipitaciones y condiciones que incrementen la amenaza de incendios de cobertura vegetal, otras mantienen lluvias y suelos que pueden favorecer deslizamientos. Para Casanare, la predicción concentra la atención en sectores del norte frente a incendios y en la franja montañosa occidental frente a movimientos en masa, por lo que el comportamiento climático de las próximas semanas será diferente incluso dentro del mismo departamento.

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