El coordinador del Proyecto Júpiter, el excanciller Jaime Bermúdez, negó los señalamientos de desinformación y posibles prácticas de constreñimiento electoral que han surgido desde distintos sectores del Gobierno frente a esta iniciativa, y aseguró que su propósito es pedagógico y no político.
En medio de la controversia, Bermúdez explicó que el proyecto, que inició a finales de 2024, busca “defender la democracia, las libertades y la institucionalidad”, así como reivindicar el papel de la empresa privada en el desarrollo del país. Según indicó, la estrategia se desarrolla en dos frentes: talleres presenciales en empresas, liderados por organizaciones civiles, y una línea de contenido digital enfocada en visibilizar problemáticas nacionales.
Frente a las críticas sobre su financiación, el exfuncionario rechazó las cifras que han circulado públicamente y aclaró que los recursos provienen del sector privado. “No son 7.000 millones, son 5.000 largos, y son recursos privados”, afirmó, al tiempo que insistió en que no se trata de una operación con fines electorales.

Sobre uno de los puntos más cuestionados, relacionado con los talleres dirigidos a empleados de empresas, Bermúdez negó que estos espacios estén siendo utilizados para influir en decisiones políticas o promover candidatos. “En los talleres no se habla ni de candidatos ni de partidos, en absoluto. Son espacios para explicar cómo funciona la democracia”, señaló, agregando que la participación depende de cada empresa y que no tiene conocimiento de denuncias formales por presiones.
El coordinador también se refirió al contenido digital del proyecto, que ha sido interpretado por algunos sectores como una estrategia de generación de temor, y defendió su enfoque. “Hay que visibilizar los problemas: la salud, la seguridad, la corrupción. Eso no es generar miedo, es mostrar la realidad del país”, sostuvo, reconociendo que se abordan temas sensibles dentro del panorama nacional.
En respuesta a las críticas, Bermúdez cuestionó la forma en que se ha construido la polémica en torno al proyecto y aseguró que se estaría sobredimensionando su alcance. “Crean un monstruo, crean un dragón que echa fuego por todos lados para ocultar realmente el mugre al interior del castillo”, expresó, en referencia a lo que considera una narrativa impulsada desde el oficialismo.
El Proyecto Júpiter se mantiene en el centro del debate público, en un contexto marcado por tensiones políticas y cuestionamientos sobre el rol de este tipo de iniciativas en el escenario nacional.

