El presidente Abelardo de la Espriella y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvieron este martes 8 de septiembre en Barranquilla el primer encuentro presencial entre el nuevo Gobierno colombiano y la administración de Donald Trump. La reunión comenzó alrededor de las 2:00 p. m. y estuvo enfocada en seguridad, migración, cooperación bilateral y posibilidades de inversión estadounidense en Colombia.
El encuentro fue denominado “Diálogo para la Prosperidad Bilateral” y puso sobre la mesa posibilidades de inversión directa del sector privado en áreas como energía, logística e infraestructura de transporte. A estos asuntos se sumaron la seguridad fronteriza y la migración, dos temas que también hicieron parte de las conversaciones entre las delegaciones de ambos países. Tras este acercamiento quedó prevista además la firma de memorandos de entendimiento relacionados con materia nuclear y tierras raras.
Durante las declaraciones posteriores, Rubio puso especial énfasis en la seguridad como punto de partida para fortalecer las relaciones económicas entre Colombia y Estados Unidos. El secretario de Estado sostuvo que existen importantes oportunidades económicas entre ambos países, pero consideró que la seguridad constituye la base para avanzar hacia mayores niveles de inversión y prosperidad.

El funcionario estadounidense también se refirió al distanciamiento que experimentaron Bogotá y Washington durante el gobierno anterior. Rubio cuestionó decisiones tomadas durante los cuatro años de la administración de Gustavo Petro y afirmó que el nuevo Gobierno colombiano recibió una serie de dificultades que, desde su perspectiva, ahora deberá enfrentar. Estas declaraciones marcaron uno de los componentes políticos del encuentro y evidenciaron el cambio de tono de Washington frente a la actual administración colombiana.
Por su parte, De la Espriella presentó la reunión como un paso para fortalecer nuevamente la relación entre Colombia y Estados Unidos y destacó que el encuentro se desarrollara en Barranquilla y no en Bogotá. El mandatario ha ubicado la relación con Estados Unidos entre las prioridades de su política exterior, después de las diferencias que marcaron las relaciones entre ambos gobiernos durante la administración anterior.
La reunión representa así uno de los primeros movimientos de política internacional de la nueva administración colombiana frente a Washington. Además del componente político y de seguridad, las conversaciones dejaron planteada una agenda económica alrededor de energía, infraestructura, logística, tierras raras e inversión privada, temas sobre los que ambos gobiernos buscarán avanzar después de este primer encuentro presencial.

