Desde el 1 de agosto de 2026, Colombia comenzó la transición hacia el Registro Universal de Ingresos, RUI, como instrumento para focalizar subsidios, programas y servicios sociales del Estado. El cambio ha generado dudas sobre el futuro del Sisbén y los beneficios que reciben millones de hogares, pero el Departamento Nacional de Planeación, DNP, aclaró que el Sisbén no desaparece y el ingreso al RUI tampoco significa que una persona pierda automáticamente un subsidio. Para quienes ya estaban identificados o focalizados mediante el Sisbén antes del 31 de julio, la transición se extenderá hasta el 31 de octubre.
¿Entonces qué es el RUI? Es un registro administrado por el DNP que busca clasificar a la población de acuerdo con los ingresos de las personas y los hogares. A diferencia del esquema tradicional del Sisbén, el RUI se construye sobre el Registro Social de Hogares y combina información proveniente de diferentes fuentes del Estado para obtener una aproximación más actualizada de la situación económica de cada persona.

Para establecer esa clasificación se utilizan tres tipos de información. El primero corresponde a ingresos observados mediante registros administrativos, como pagos a seguridad social, retención en la fuente e impuesto de renta. El segundo permite estimar ingresos a partir de características socioeconómicas y el tercero corresponde a información autodeclarada por los ciudadanos, que podrá actualizarse al menos una vez al año. Entre las bases integradas también se encuentran registros de entidades como la DIAN, Registraduría y PILA. El Registro Social de Hogares contiene información de alrededor de 55,1 millones de personas.
¿Qué pasará entonces con el Sisbén? No será eliminado. El DNP sostiene que este sistema evoluciona y seguirá siendo una de las fuentes principales que alimentan el Registro Social de Hogares sobre el cual se construye el RUI. Esto significa que la información que las familias ya entregaron mediante el Sisbén continúa siendo válida y podrá complementarse con los registros administrativos que posee el Estado. Tampoco se ha ordenado que todas las personas deban solicitar inmediatamente una nueva encuesta.

Una de las mayores inquietudes está relacionada con los subsidios. El RUI no entrega ni retira beneficios por sí mismo. Su función es clasificar a la población según sus ingresos, mientras cada entidad responsable de un programa social continúa definiendo sus requisitos, puntos de corte y condiciones de entrada, permanencia y salida. Por eso, aparecer en una determinada clasificación del RUI no significa automáticamente perder un subsidio. Las entidades deberán establecer además sus propios cronogramas para realizar la transición.
El cambio también modifica la forma de entender la focalización. Mientras el Sisbén IV clasifica actualmente a los hogares en los grupos A, B, C y D de acuerdo con sus condiciones socioeconómicas y capacidad de generación de ingresos, el RUI busca apoyarse con mayor fuerza en información administrativa para aproximarse a los ingresos de las personas y hogares. La intención es que los cambios económicos puedan reflejarse con mayor frecuencia y no dependan exclusivamente de una encuesta realizada en un momento determinado.

