Colombia enfrenta un escenario de vulnerabilidad en el suministro de energía eléctrica ante los efectos del fenómeno de El Niño y los retrasos acumulados en proyectos de generación y transmisión. La ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, advirtió que, aunque se están tomando medidas para evitar un racionamiento, un evento imprevisto podría comprometer la capacidad del sistema para atender la demanda. “Estamos como en la cuerda floja”, afirmó la funcionaria. Arboleda asumió la cartera de Minas y Energía en el actual Gobierno tras haber dirigido XM, operador del Sistema Interconectado Nacional.

Una de las principales cifras que refleja la situación es la energía en firme, que actualmente estaría 8,6 % por debajo de la demanda nacional. A esto se suma que el consumo de electricidad continúa creciendo, mientras el sistema opera bajo medidas especiales dirigidas a preservar los niveles de los embalses de las hidroeléctricas ante la reducción de las lluvias.

La situación también se extiende al abastecimiento de agua. De acuerdo con las cifras presentadas, 558 municipios presentan riesgos para su suministro, mientras diferentes regiones registran altas temperaturas y disminución en los niveles de ríos y otras fuentes hídricas. La disponibilidad de agua resulta especialmente relevante para el sistema eléctrico colombiano debido al peso de la generación hidroeléctrica.

Otra de las cifras que genera preocupación corresponde al gas: las importaciones representan actualmente alrededor del 30 % del consumo nacional y la infraestructura disponible estaría operando con un margen reducido. Según explicó la ministra, una eventual falla en alguno de los componentes del sistema podría generar dificultades adicionales para garantizar el abastecimiento energético.

El Gobierno busca aumentar la participación de las plantas térmicas para disminuir la presión sobre los embalses, aunque, según lo expuesto por MinMinas, la generación térmica todavía no alcanza las metas previstas. Frente a este panorama, Arboleda aseguró que tanto el Gobierno como las empresas del sector trabajan para evitar un escenario de racionamiento, pero reconoció que el sistema permanece vulnerable.

Ante el limitado margen disponible, la ministra señaló que la reducción de la demanda y el ahorro de agua y energía serán determinantes durante las próximas semanas. El llamado se produce mientras el país enfrenta simultáneamente menores aportes hídricos, una demanda creciente y restricciones en algunas fuentes de respaldo energético.

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