Un grupo de 20 exmagistrados de altas cortes, exmagistrados de tribunales y profesores de derecho constitucional publicó un pronunciamiento en el que cuestiona la posibilidad de que el candidato presidencial Abelardo de la Espriella ejerza la Presidencia de la República mientras conserve su nacionalidad estadounidense.
Según el documento, el debate no se centra en la doble nacionalidad como tal, sino en las obligaciones jurídicas adquiridas por una persona al naturalizarse en otro país. Los juristas señalan que la Constitución colombiana no prohíbe expresamente que un ciudadano con doble nacionalidad aspire a la Presidencia, pero consideran que el análisis debe extenderse a los compromisos asumidos frente a un Estado extranjero.
Los firmantes aclararon que la nacionalidad italiana de De la Espriella no representa ningún inconveniente constitucional. Sin embargo, sostienen que la situación es distinta respecto a la ciudadanía estadounidense debido al juramento de naturalización exigido por ese país.

En el comunicado, los exmagistrados argumentan que la doble nacionalidad puede generar eventuales conflictos de lealtad nacional, especialmente cuando se trata del jefe de Estado y comandante supremo de las Fuerzas Armadas. Para sustentar esta posición citan apartes de jurisprudencia de la Corte Constitucional relacionados con las posibles tensiones que pueden surgir cuando una persona mantiene vínculos jurídicos simultáneos con dos Estados.
Uno de los principales puntos del análisis se refiere al juramento que deben prestar quienes adquieren la nacionalidad estadounidense. A juicio de los firmantes, dicho compromiso implica deberes jurídicos y políticos que podrían resultar incompatibles con las responsabilidades constitucionales que asume quien ocupa la Presidencia de Colombia.
El documento también precisa que no se está cuestionando la legalidad de que un colombiano posea nacionalidad estadounidense ni la figura de la doble ciudadanía, reconocida por ambos países. No obstante, concluye que una persona que haya prestado el juramento de naturalización en Estados Unidos no debería ejercer la Presidencia de Colombia mientras mantenga esa condición.
Los exmagistrados señalaron que su posición corresponde a una interpretación del ordenamiento constitucional colombiano y sostienen que el debate debe analizarse desde las obligaciones adquiridas por los ciudadanos frente a otros Estados y no únicamente desde las reglas sobre doble nacionalidad.

