El presidente Abelardo de la Espriella anunció este lunes desde Quibdó el inicio formal de la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto, un proceso que comenzará mientras continúa la entrega de ayuda humanitaria a las comunidades. La estrategia contempla recuperación de viviendas y vías, movilización de maquinaria y materiales, participación del sector privado y apoyos económicos directos para las familias que perdieron sus casas o no pueden habitarlas.
En materia vial, el Gobierno informó que fueron dispuestos ocho equipos de maquinaria para remover escombros, realizar demoliciones controladas y recuperar vías departamentales. Tras las primeras intervenciones en San José del Palmar, los equipos también han apoyado trabajos en Tadó, Unión Panamericana y Santa Cecilia. Las vías Quibdó-Medellín y Quibdó-Pereira, afectadas durante la emergencia, habían sido habilitadas durante las primeras 24 horas posteriores al terremoto.
Una de las primeras medidas para las familias comenzará este 26 de agosto. Según el presidente, quienes perdieron su vivienda o actualmente tienen una casa que no puede ser habitada recibirán un apoyo económico directo de $875.452, inicialmente durante tres meses, para un total de $2.626.356 por familia. Los recursos serán entregados directamente a los hogares mediante un operador logístico o una entidad bancaria.

La recuperación de las viviendas tendrá diferentes modalidades dependiendo del nivel de afectación. Equipos técnicos evaluarán cada inmueble para determinar si puede repararse o debe ser reemplazado. Las casas con daños menores recibirán materiales, las viviendas averiadas pero recuperables tendrán asistencia para su rehabilitación y aquellas destruidas o declaradas inhabitables deberán ser reemplazadas. El Gobierno plantea además un modelo de autorreparación y autorreconstrucción asistida, mediante el cual las familias podrán participar en las obras cuando las condiciones técnicas lo permitan.
Para comenzar este proceso, en Quibdó inició la entrega de las primeras 480 toneladas de materiales. De la Espriella señaló además que la reconstrucción será administrada a través del denominado Fondo Milagro, que coordinará recursos públicos y privados y cuya intervención contempla viviendas, escuelas, centros de salud, vías y otras obras. El Gobierno estima que la reconstrucción de las zonas afectadas requerirá inversiones cercanas a los $30 billones.
El sector privado también hará parte del proceso mediante aportes de recursos, materiales, maquinaria y asistencia técnica. Según el mandatario, hasta ahora se han gestionado más de $2 billones con empresarios para atender a las familias damnificadas y recuperar infraestructura. Mientras avanzan estas obras, el Gobierno aseguró que continuará la atención humanitaria en alimentación, alojamiento, salud, agua, seguridad y acompañamiento a las comunidades afectadas.

