Una inusual alianza entre sectores históricamente enfrentados terminó definiendo este 20 de julio la presidencia del Senado de la República. Honorio Henríquez, del Centro Democrático, fue elegido para dirigir la corporación durante el periodo legislativo 2026-2027, luego de obtener 56 votos, frente a los 45 alcanzados por Alfredo Deluque, del Partido de la U. El resultado adquirió especial relevancia porque Henríquez recibió votos del Centro Democrático y del Pacto Histórico, mientras Deluque contaba con el respaldo público del presidente electo Abelardo De La Espriella.

La votación produjo uno de los primeros movimientos políticos de peso del Congreso que comienza su periodo constitucional. Aunque el Centro Democrático y el Pacto Histórico han estado ubicados durante los últimos años en orillas políticas opuestas, ambas fuerzas coincidieron en respaldar a Henríquez. Esta convergencia terminó frustrando la aspiración de Deluque y representó el primer revés político para De La Espriella en el Congreso, antes incluso de asumir la Presidencia de la República el próximo 7 de agosto.

Presidente del senado Honorio Henríquez

El Pacto Histórico explicó posteriormente que su respaldo a Henríquez no significaba un acercamiento político o ideológico con el expresidente Álvaro Uribe ni con el Centro Democrático. La colectividad aseguró que su decisión estuvo dirigida contra De La Espriella y cerró su pronunciamiento con una frase que rápidamente marcó la lectura política de la jornada: “Hoy derrotamos al Tigrillo”. De esta manera, los votos del sector político que termina su periodo de Gobierno resultaron determinantes para derrotar al candidato respaldado por quien está próximo a asumir la Presidencia.

La elección también modifica el escenario político con el que comenzará el nuevo Gobierno. Tradicionalmente, el mandatario que llega a la Casa de Nariño busca iniciar su administración con sectores aliados ocupando posiciones estratégicas dentro del Congreso; sin embargo, la derrota de Deluque evidencia que De La Espriella tendrá que construir acuerdos con un Legislativo en el que no dispone automáticamente de las mayorías necesarias para impulsar su agenda y las reformas que pretenda presentar durante el nuevo cuatrienio.

Tras ser elegido, Henríquez aseguró que desde la presidencia del Senado ofrecerá garantías a todas las fuerzas políticas, independientemente de su posición frente al próximo Gobierno. La nueva mesa directiva quedó complementada con Manuel Virgüez, del Partido MIRA, como primer vicepresidente, y Alejo Ocampo, del Pacto Histórico, como segundo vicepresidente. Así, una votación marcada por la coincidencia entre el uribismo y sectores del petrismo dejó configurada la dirección del Senado con la que comenzará el periodo legislativo 2026-2027.

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