Un enfrentamiento verbal protagonizaron los senadores Iván Cepeda y Jota Pe Hernández durante la sesión del Senado de este lunes 19 de octubre, a raíz de las denuncias del exjefe paramilitar Salvatore Mancuso sobre un presunto intento de funcionarios del Gobierno de Gustavo Petro para conseguir declaraciones contra Álvaro Uribe, Abelardo de la Espriella y Germán Vargas Lleras, con supuestos propósitos electorales.
Durante su intervención, Hernández cuestionó a Cepeda por su cercanía política con el anterior Gobierno y reprodujo ante los congresistas una grabación de Mancuso en la que afirmaba: “Delegados del gobierno Petro nos pidieron a los excomandantes de las autodefensas acusar a tres hombres para ganar una elección: a Uribe, a De la Espriella y a Germán Vargas Lleras. Ninguno de nosotros aceptó”. Según el exparamilitar, los hechos habrían ocurrido durante un encuentro realizado en Valledupar en octubre de 2025.

Tras reproducir el audio, Hernández elevó el tono de sus cuestionamientos y se dirigió directamente a Cepeda: “Iván Cepeda, míreme, si no le da miedo”. También lo acusó de haber defendido al Gobierno Petro y cuestionó que señalara una relación de amistad entre Mancuso y De la Espriella, mientras, según el congresista, el exjefe paramilitar también había mantenido acercamientos con el expresidente Gustavo Petro.
Por su parte, Iván Cepeda rechazó cualquier insinuación de haber participado en reuniones destinadas a orientar declaraciones de Mancuso y sostuvo que el excomandante paramilitar mantiene una relación de años con Abelardo de la Espriella. El senador señaló presuntos vínculos políticos y jurídicos entre ambos, cuestionó la versión divulgada por Mancuso y manifestó que está dispuesto a presentar información para sustentar sus afirmaciones. Asimismo, respaldó que la justicia investigue rigurosamente las denuncias.

El intercambio se produjo en medio de las controversias alrededor del denominado Pacto de Valledupar y de las declaraciones de la exfuncionaria Angie Rodríguez sobre el encuentro con antiguos comandantes paramilitares. Las acusaciones sobre un posible intento de utilizar testimonios con fines electorales permanecen sujetas a verificación, mientras distintos sectores políticos solicitan esclarecer quiénes participaron en las reuniones y cuáles fueron sus verdaderos propósitos.

