El Ministerio de Ambiente revocó la resolución que había declarado como reserva definitiva 1.499 hectáreas de la microcuenca de la quebrada La Baja, ubicadas por fuera de los límites del Páramo de Santurbán. La decisión quedó establecida mediante la Resolución 1037 del 13 de agosto y llevó el procedimiento nuevamente a su etapa inicial.
La determinación se produjo después de un fallo del Juzgado Octavo Administrativo de Bucaramanga, que ordenó reiniciar el trámite ante irregularidades relacionadas con la consulta pública y posibles vulneraciones de derechos fundamentales. El Ministerio señaló que el nuevo procedimiento deberá incorporar una evaluación técnica y jurídica, además de garantizar la participación de las comunidades.

El ministro de Ambiente, Fabio Arjona, sostuvo que el objetivo será corregir las irregularidades identificadas y que las decisiones posteriores cuenten con soporte científico y seguridad jurídica. Con la revocatoria quedaron sin vigencia los efectos de la reserva que había sido establecida mediante la Resolución 0994 del 6 de agosto de 2026.
La decisión generó cuestionamientos del Comité para la Defensa del Agua y del Páramo de Santurbán, que considera que el fallo judicial ordenaba repetir la consulta y no eliminar la reserva definitiva. La organización también cuestionó que la decisión judicial no hubiera sido apelada y anunció acciones jurídicas y movilizaciones.

El Comité señaló además que la eliminación temporal de esta protección podría favorecer el avance del proyecto minero Soto Norte, de Aris Mining, y advirtió sobre posibles efectos para las fuentes de agua de Santander y Norte de Santander. Esta afirmación corresponde a la posición de la organización ambiental frente a la decisión y no a una determinación contenida en la resolución del Ministerio.
El Páramo de Santurbán y su área de influencia constituyen una zona estratégica para el abastecimiento de agua de más de 2,5 millones de personas. Con el procedimiento nuevamente abierto, el Ministerio deberá surtir las etapas correspondientes antes de adoptar una nueva determinación sobre las 1.499 hectáreas de la microcuenca de La Baja.

