La política de seguridad del presidente Abelardo de la Espriella durante sus primeros 47 días de Gobierno ha estado marcada por una mayor confrontación militar y policial con las organizaciones armadas, acompañada del cierre de los procesos de diálogo heredados de la administración anterior y la reactivación de órdenes de captura y extradición. El propio mandatario ha presentado la recuperación de la seguridad, el orden y la autoridad como uno de los principales objetivos de su administración y ha anunciado que las operaciones continuarán contra los mandos y estructuras de estos grupos.
Dentro de esa ofensiva, al menos ocho cabecillas han muerto en desarrollo de operaciones de la Fuerza Pública desde el 7 de agosto. El balance presentado por el Gobierno el 13 de septiembre establecía que 24 cabecillas habían sido afectados, 19 mediante capturas y cinco que murieron durante operaciones policiales y militares. Esos primeros resultados incluyen las muertes de alias ‘Ruso’ o ‘Alemán’, alias ‘Max Max’, alias ‘Momo’, alias ‘Tigre’ o ‘Pintado’ y alias ‘Naín’ o ‘Bendito Menor’.

Después de ese balance se conocieron otras tres muertes de personas identificadas por las autoridades como cabecillas: alias ‘Niche’, señalado como cabecilla de comisión de la compañía Simón Bolívar del ELN; alias ‘Huevo’, identificado por el Ejército como cabecilla de comisión de la Estructura 36 de las disidencias; y alias ‘Cholo’ o ‘Comando 25’, señalado como segundo cabecilla y responsable financiero de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada. La suma de esos tres casos al último consolidado gubernamental permite establecer el balance de ocho cabecillas muertos en operaciones durante los primeros 47 días de la administración De la Espriella. La cifra es un recuento elaborado a partir del balance oficial y de las operaciones conocidas posteriormente, no un nuevo consolidado publicado por Presidencia.
La ofensiva armada ha estado acompañada por un cambio en la política frente a los procesos de paz. El Gobierno terminó las mesas de diálogo y espacios sociojurídicos que permanecían abiertos de la denominada Paz Total y revocó las designaciones de negociadores gubernamentales en procesos como el adelantado con el ELN. La mesa con esa guerrilla quedó formalmente terminada mediante la Resolución Ejecutiva 406 del 11 de septiembre. En reemplazo de esa estrategia, la administración ha planteado que las organizaciones que pretendan abandonar las armas lo hagan mediante mecanismos de sometimiento o acogimiento a la justicia.

Otro componente ha sido la reactivación de extradiciones que habían quedado suspendidas mientras algunos integrantes de organizaciones armadas participaban en procesos de la administración anterior. A finales de agosto, De la Espriella autorizó avanzar con la extradición hacia Estados Unidos de cinco cabecillas vinculados a organizaciones criminales y al narcotráfico, entre ellos personas cuyos trámites habían sido suspendidos debido a su participación en mesas de diálogo. Para el 13 de septiembre, el Gobierno reportaba 73 extradiciones firmadas durante sus primeros 36 días.

El desmonte de las figuras asociadas a la política anterior continuó esta semana. Mediante la Resolución 429 de 2026, firmada el 21 de septiembre, el Gobierno retiró a Salvatore Mancuso la condición de gestor de paz que le había sido otorgada durante la administración de Gustavo Petro en 2023. La decisión se produjo después de que el Consejo de Estado suspendiera provisionalmente aquella designación; además, el Gobierno ha retirado reconocimientos a otros gestores, voceros y negociadores vinculados a los procesos anteriores.
Así, los primeros 47 días muestran un cambio en la estrategia del Gobierno frente a las organizaciones armadas, con operaciones contra sus estructuras y cabecillas, el cierre de mesas de diálogo, la reactivación de extradiciones y la apuesta por mecanismos de sometimiento a la justicia. Al mismo tiempo, los resultados operacionales van más allá de los ocho cabecillas muertos contabilizados: el balance más reciente entregado por el Gobierno, con corte al 19 de septiembre, reportaba 21.940 capturas realizadas desde el 7 de agosto. En cuanto a los mandos de estas estructuras, el último consolidado específico presentado el 13 de septiembre daba cuenta de 19 cabecillas capturados, una cifra que podría haber aumentado con las operaciones conocidas durante los días posteriores.

