El presidente saliente, Gustavo Petro, anunció que no asistirá a la posesión presidencial de Abelardo De La Espriella el próximo 7 de agosto y aseguró que tampoco le dará la mano al mandatario electo. Durante un consejo de ministros, el jefe de Estado volvió a sostener que las elecciones presidenciales estuvieron marcadas por un supuesto fraude, una afirmación que, hasta el momento, no ha sido demostrada judicialmente ni respaldada con pruebas públicas.
“Yo no puedo aceptar un presidente, y por eso no voy a estar el 7 de agosto en ninguna parte, ni darle la mano… él sabe por qué, porque eso es un fraude”, afirmó Petro durante su intervención. El mandatario también aseguró que, según su versión, la diferencia correspondería a 848.000 votos, aunque reconoció que no se trataría de un fraude de millones de sufragios.
La decisión rompe con una de las tradiciones de la transmisión del mando presidencial en Colombia, en la que el presidente saliente acompaña al mandatario entrante durante la ceremonia de posesión. Además, deja en incertidumbre el cumplimiento de algunos actos protocolarios, como la imposición de condecoraciones que, según el Decreto 770 de 1982, hacen parte de la transición presidencial.
El anuncio se produce en medio de las tensiones que han marcado la relación entre el Gobierno saliente y el equipo del presidente electo, mientras continúa la discusión sobre el lugar donde se realizará la ceremonia de posesión del próximo 7 de agosto.

