Tres días después de la primera vuelta presidencial y en medio de las preguntas sobre una eventual adhesión a alguno de los dos candidatos que disputarán la Presidencia el próximo 21 de junio, Sergio Fajardo dio a conocer a través de su cuenta en X un documento denominado “Decálogo del millón de votos”, una declaración política en la que expone diez principios que considera fundamentales para el futuro del país.
El pronunciamiento llega luego de que Fajardo obtuviera cerca de un millón de votos en la primera vuelta y se convirtiera en una de las figuras con mayor capacidad de influencia sobre un electorado que ahora es observado por las campañas de Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda. Sin anunciar un respaldo explícito a ninguno de los dos aspirantes, el exgobernador de Antioquia optó por presentar una serie de líneas programáticas y posiciones políticas que, a su juicio, deberían estar presentes en la discusión de la segunda vuelta.
Entre los puntos planteados aparecen el rechazo a la polarización política, la defensa de la Constitución de 1991, la lucha contra la corrupción, la necesidad de replantear la estrategia de seguridad del país, el fortalecimiento de la educación, una reforma al sistema de salud, mayores oportunidades para los jóvenes, la protección de derechos fundamentales, el impulso al desarrollo productivo y una política exterior basada en criterios institucionales.


El documento también incluye posiciones concretas frente a temas que han marcado el debate nacional. Fajardo plantea la defensa de la Constitución frente a eventuales propuestas de Asamblea Constituyente, cuestiona la política de Paz Total impulsada por el Gobierno Nacional y propone fortalecer los mecanismos de control sobre el uso de los recursos públicos.
En materia social, el exalcalde de Medellín insiste en la necesidad de ampliar oportunidades educativas, garantizar condiciones para el acceso al empleo juvenil, fortalecer la salud mental y consolidar un Estado que garantice derechos y reduzca brechas territoriales. Asimismo, plantea una estrategia de desarrollo económico basada en la inversión privada, la sostenibilidad ambiental y la generación de empleo formal.
Aunque el documento no constituye un apoyo formal a ninguno de los dos finalistas, sí fija una serie de condiciones políticas e ideológicas que podrían convertirse en referencia para los electores que respaldaron su candidatura. En la práctica, el “Decálogo del millón de votos” mantiene abierta la discusión sobre el destino de ese caudal electoral y deja sobre la mesa una invitación implícita para que ambos candidatos busquen acercarse a esas propuestas durante las próximas semanas de campaña.

