Un negocio valorado inicialmente en 515 millones de dólares podría convertir al empresario colombiano Jaime Gilinski en el accionista mayoritario de GeoPark, compañía petrolera con operaciones en Colombia. Según una investigación de Bloomberg publicada por El Espectador, la operación contempla la transferencia de derechos sobre el campo petrolero Bare, ubicado en Venezuela, a cambio de nuevas acciones de GeoPark. El yacimiento produce actualmente cerca de 11.000 barriles diarios, pero la compañía proyecta elevar esa cifra hasta los 95.000 barriles por día, una meta que implicaría multiplicar su producción por más de ocho veces.
De acuerdo con la investigación, Gilinski obtuvo en septiembre de 2026 un contrato de 25 años para operar el campo Bare, situado en la Faja Petrolífera del Orinoco, mediante un desembolso inicial prácticamente nulo. Posteriormente, acordó transferir esos derechos a GeoPark a cambio de acciones valoradas inicialmente en 515 millones de dólares. La petrolera, que ya tenía una participación del 5 % en el proyecto, busca adquirir el 95 % restante de los derechos del empresario, una transacción que, de concretarse, modificaría su composición accionaria.

El negocio también contempla una participación operativa del 65 % para GeoPark y del 35 % para Petróleos de Venezuela (PDVSA). Para alcanzar la producción proyectada, la compañía deberá realizar inversiones en infraestructura, recuperación de pozos y adecuaciones técnicas relacionadas con la extracción y el transporte de crudo pesado. El presidente ejecutivo de GeoPark, Felipe Bayón, señaló que se adelantan conversaciones con PDVSA para garantizar las condiciones necesarias para movilizar el petróleo producido en el campo.
La investigación también reconstruye los acercamientos empresariales que antecedieron al acuerdo. En marzo de 2026, Gilinski adquirió una participación del 20 % en GeoPark, mientras que su hijo, Gabriel Gilinski, participó en contactos con autoridades venezolanas y estadounidenses para explorar oportunidades en el sector petrolero. Bloomberg señaló que el empresario consiguió los derechos del campo mediante una inversión inicial prácticamente inexistente, aunque GeoPark sostuvo que participó desde el comienzo en las negociaciones relacionadas con el activo.

Sin embargo, la transacción todavía no se encuentra completamente cerrada. Según las condiciones descritas en la investigación, GeoPark dispone de un plazo de hasta 120 días para cumplir los requisitos contractuales necesarios, con vencimiento previsto para diciembre. Entre los riesgos identificados se encuentran las condiciones regulatorias, la vigencia de los derechos sobre el campo y las inversiones requeridas para incrementar la producción. Los 515 millones de dólares corresponden a una valoración inicial en acciones, no a un pago en efectivo ni a una ganancia neta ya obtenida por Gilinski.
La operación tiene implicaciones para el sector energético colombiano debido a la presencia de GeoPark en el país y a la posibilidad de un cambio en su control accionario. De concretarse el acuerdo, Gilinski ampliaría su participación en una compañía con activos petroleros en Colombia y otros mercados de la región, mientras GeoPark incorporaría una nueva operación en Venezuela. Por ahora, el resultado dependerá del cumplimiento de las condiciones pendientes y de la formalización definitiva de la transacción.

