Durante años, la producción ganadera estuvo enfocada en la venta de ganado para sacrificio, un modelo tradicional donde gran parte del valor del producto quedaba en manos de intermediarios. A partir de esa realidad nació la idea de crear Carnes Alfonso, una empresa impulsada por la familia Alfonso, quienes decidieron transformar su actividad ganadera en un negocio enfocado en la comercialización directa de carne con procesos diferenciados.

Señalan que la apuesta fue integrar la producción y la venta bajo una misma marca, llevando el producto desde la finca hasta el consumidor final. Así comenzó un proceso de transformación que permitió pasar de comercializar animales en pie a ofrecer carne empacada al vacío y productos madurados, con una propuesta basada en la calidad, la higiene y la presentación.

La creación de esta idea implicó varios retos empresariales, desde la adecuación del establecimiento hasta la adquisición de equipos especializados para desarrollar el nuevo modelo de negocio. La empresa tuvo que invertir en infraestructura, sistemas de refrigeración y maquinaria de empaque al vacío, además de adaptar sus procesos internos para garantizar las condiciones necesarias para la conservación y comercialización del producto.

Uno de los principales desafíos fue pasar de la experiencia ganadera al conocimiento específico del mercado cárnico. El proceso requirió fortalecer conocimientos sobre cortes, desposte, manejo del producto y comercialización, con el acompañamiento de personas con trayectoria en el sector que ayudaron a consolidar una operación más especializada.

La propuesta busca cambiar la experiencia tradicional de compra de carne. No es solo entregar un producto, la empresa apuesta por una atención personalizada, donde el cliente recibe orientación sobre los diferentes cortes y sus características. Además, cada empaque cuenta con información que permite conocer con mayor detalle el producto adquirido, como la fecha de sacrificio del animal, el tipo de corte y la fecha de maduración de la carne.

Este sistema permite que el consumidor tenga mayor trazabilidad y conozca el proceso que hay detrás del producto que llega a su mesa. A través del empaque al vacío, la identificación de los cortes y la información detallada, la empresa busca que la compra de carne deje de ser únicamente una transacción y se convierta en una experiencia basada en confianza, calidad y conocimiento del producto.

Tras su apertura, la respuesta del mercado superó las expectativas iniciales. Aunque la empresa proyectaba un crecimiento gradual durante sus primeros meses, la demanda llevó a aumentar rápidamente la producción. En sus primeros días de operación logró comercializar una cifra superior a la estimada inicialmente y que permitió superar el punto de equilibrio planteado para el inicio del negocio.

Ahora, ellos buscan consolidar su presencia en Villanueva y avanzar hacia nuevos mercados regionales. La visión empresarial apunta a fortalecer la marca y llevar este modelo a ciudades como Bogotá, con la meta de convertir una producción ganadera local en una marca reconocida dentro del sector cárnico.

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