El historiador, escritor, lingüista y periodista casanareño Delfín Rivera Salcedo, nacido en Trinidad, fue elegido miembro correspondiente de la Academia Colombiana de la Lengua, una designación que lo convierte en el primer llanero en alcanzar esta distinción en los 175 años de historia de la institución. La elección reconoce una trayectoria de más de 40 años dedicada a la investigación de la literatura, la historia, la oralidad y, especialmente, de las formas propias del habla de los Llanos Orientales.
Para Rivera Salcedo, su ingreso tiene un significado que trasciende el reconocimiento personal. Consideró que representa una oportunidad para que la identidad y el habla de los llaneros tengan mayor presencia en el escenario académico nacional, después de años investigando expresiones, dichos, regionalismos y palabras vinculadas con la cultura de esta región. “Significa que nuestra identidad como llaneros se ha visto plasmada en el entorno nacional”, expresó Rivera.

Parte de esa trayectoria está respaldada por 37 libros publicados y diferentes investigaciones lingüísticas e históricas. En su tesis de maestría, Léxico dialectal de la ganadería en Casanare, documentó alrededor de 460 términos de la lengua llanera que estaban desapareciendo, trabajo que fue laureado por la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia. También ha desarrollado investigaciones alrededor de La vorágine, su relación con Trinidad y la interpretación territorial y lingüística de la obra.
Su llegada a la Academia estuvo precedida precisamente por la divulgación de estas investigaciones. Académicos conocieron su trabajo durante encuentros realizados en Trinidad y posteriormente Rivera presentó conferencias ante la institución. Dos de ellas llegaron a ser publicadas en el boletín de la Academia. Según explicó, su nombre fue posteriormente postulado y finalmente elegido para ocupar una de las vacantes como miembro correspondiente.
La designación también podría abrir un nuevo espacio para investigar directamente el léxico de los Llanos. Rivera aseguró que se le planteó la posibilidad, todavía sin oficializar, de participar en el trabajo sobre términos llaneros para la construcción de un nuevo diccionario de colombianismos. El investigador explicó que su interés estará particularmente concentrado en recuperar palabras que han desaparecido progresivamente debido a las transformaciones de las actividades productivas, las costumbres y las formas de relacionamiento social.

Para Rivera, el habla constituye uno de los principales elementos de identidad de una región. Su propósito dentro de la Academia será llevar hasta ese escenario las particularidades lingüísticas del Llano, incluidos regionalismos y términos dialectales que durante décadas ha documentado. Su investigación ha permitido recuperar más de 460 palabras, algunas actualmente poco utilizadas, que forman parte de la memoria cultural asociada a actividades como la ganadería y la vida rural.
La condición de miembro correspondiente será vitalicia y supone nuevas responsabilidades de investigación. Rivera espera que su incorporación formal pueda realizarse hacia mediados o finales de octubre, cuando deberá presentar un trabajo relacionado con la lengua castellana. Su elección representa, desde su propia perspectiva, la posibilidad de continuar estudiando y proyectando en un escenario nacional una forma de hablar que considera parte fundamental de la identidad cultural de los Llanos.

